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Albacete-Racing: primer examen a domicilio

El Carlos Belmonte, donde el Racing no gana desde hace diez años, pondrá a prueba la solidez de un equipo que viaja con el apoyo de más de 200 aficionados y con un equipo mermado por la falta de efectivos

El equipo durante uno de los entrenamientos de la semana. / RRC
El equipo durante uno de los entrenamientos de la semana. / RRC

El Racing de Santander afronta hoy lunes su primer desplazamiento liguero de la temporada 2025/26. Lo hace al Carlos Belmonte (19:30 horas), un estadio que siempre se ha mostrado áspero para los cántabros y que, además, se vestirá de gala en su estreno de campaña. Los de José Alberto López llegan con la moral alta tras vencer (3-1) al Castellón en un debut marcado por la pegada de su ataque, pero también con la preocupación de comprobar hasta dónde aguanta una plantilla corta y mermada por las bajas.

Un arranque con luces y sombras

La victoria en El Sardinero dejó imágenes muy positivas: la conexión entre Íñigo Vicente y Andrés Martín, el estreno soñado de Asier Villalibre con gol y penalti provocado, y la solvencia de Jokin Ezkieta bajo palos. El ambiente en Santander fue de fiesta, con casi 22.000 aficionados en la grada y un mosaico que devolvió al estadio la ilusión de las grandes tardes. Sin embargo, el triunfo no ocultó las carencias físicas que arrastra el equipo y la falta de profundidad en el banquillo.

El duelo ante el Castellón fue un ejemplo perfecto: tras un inicio demoledor (2-0 en media hora), el Racing sufrió con intensidad en la segunda parte, quedó partido en el centro del campo y dependió de la inspiración individual para cerrar el encuentro. Un guion que no puede repetirse demasiado si el objetivo es pelear en la zona alta.

Un Belmonte que aprieta

El Albacete Balompié debuta en su estadio tras un inicio espectacular en Almería, donde empató (4-4) en un festival ofensivo. Los de Rubén Albés mantienen la base del bloque que tan buen rendimiento dio el curso pasado y han reforzado su plantilla con jugadores de recorrido. El regreso de Riki Rodríguez tras un verano marcado por rumores sobre su salida es un refuerzo interno de peso.

La temporada pasada, el Belmonte fue un auténtico fortín: once victorias, seis empates y solo cuatro derrotas. Para el Racing, además, existe un desafío histórico añadido: no gana allí desde 2015, lo que añade picante al enfrentamiento.

Bajas y dudas en el Racing

El equipo cántabro afronta este desplazamiento con varias bajas sensibles. Juan Carlos Arana sigue recuperándose de su operación en el pie, Maguette Gueye no está disponible por una microrrotura muscular y Clément Michelin arrastra molestias que le impiden entrenar con normalidad. Además, durante la semana, Asier Villalibre apenas ha trabajado por precaución, aunque todo apunta a que será de la partida en el Belmonte.

Esta situación obliga a mirar hacia el recién llegado Peio Canales, que debutó el pasado sábado apenas 24 horas después de ser inscrito. Su polivalencia, capaz de ocupar la mediapunta o actuar como organizador en el doble pivote, ofrece un respiro a José Alberto, pero refleja al mismo tiempo la escasez de alternativas: en el centro del campo solo están disponibles Aldasoro, Íñigo Sainz-Maza y el canterano Sergio Martínez, que si bien dejó destellos en pretemporada aún no está consolidado para asumir tanto peso competitivo.

El rival: un Albacete con dinamita arriba

El cuadro manchego es uno de esos equipos que, por estilo, pueden poner en apuros al Racing. Transiciones rápidas, llegada desde segunda línea, pegada exterior y verticalidad son sus señas de identidad. El empate en Almería fue la prueba más clara: cuatro goles a favor, pero también desajustes atrás que el Racing tratará de aprovechar.

El nombre propio es el de Jefté Betancor, delantero canario con experiencia en el extranjero y todavía poco conocido en España, que aporta movilidad y olfato goleador. A él se suman jugadores como Higinio (todavía lesionado), la creatividad de Riki y la polivalencia de sus extremos.

Más de 200 racinguistas en la grada

La ilusión también viaja. Más de 200 aficionados verdiblancos han confirmado su presencia en el Belmonte, un número nada desdeñable para un lunes de agosto y a 400 kilómetros de distancia. La marea cántabra quiere comprobar de primera mano si el Racing puede trasladar fuera de casa las sensaciones que transmitió en su estadio.

Claves del encuentro

  • El desgaste físico: la segunda parte ante el Castellón mostró que el Racing aún no está a tono. La falta de rotación puede pasar factura.

  • La brújula del mediocampo: Canales puede ser decisivo si logra darle continuidad y claridad a las transiciones.

  • La magia de Vicente: el «Mago de Derio» participó en los tres goles del debut y será otra vez la gran esperanza ofensiva.

  • La contundencia del Albacete en casa: equipo alegre y vertical, que en su estadio suele crecerse.

  • El papel de Ezkieta: el portero será clave si el Racing sufre en defensa como en tramos del partido anterior.

El Racing necesita confirmar que es capaz de competir lejos de Santander, en un campo exigente y ante un rival con argumentos. Una victoria daría confianza, pero sobre todo demostraría que, pese a las carencias de plantilla, el equipo tiene herramientas para sobrevivir en una liga tan larga como exigente.

La afición lo sabe y lo transmite: la ilusión existe, pero también la preocupación. El mercado se cierra en pocos días y la plantilla sigue corta en varias posiciones. Los tres puntos en el Belmonte serían oro, pero el mensaje es claro: para luchar por el ascenso, el Racing aún necesita refuerzos.

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