Zuloaga a la desesperada: En su intento por salvarse en el PSOE denuncia ante la Fiscalía
Si algo caracteriza a la izquierda cuando se ve acorralada es su tendencia a crear escándalos donde no los hay, a señalar con el dedo al adversario político mientras el suelo se desmorona bajo sus propios pies. Pablo Zuloaga, candidato a la Secretaría General del PSOE de Cantabria y cada vez más desesperado por su supervivencia política, ha dado una nueva muestra de este manual de resistencia socialista con su denuncia contra la gestión de las listas de espera sanitarias en la región.
La jugada es tan predecible como burda: Zuloaga ha decidido presentar una denuncia ante la Fiscalía contra el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga por presunta falsedad documental y delitos contra la salud pública en la gestión del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. ¿Su prueba estrella? Las declaraciones de la exgerente del hospital, María Dolores Acón, y de la exdirectora de ingreso, Eloisa Canga, quienes, convenientemente, salieron con una retahíla de acusación justo cuando el PSOE cántabro se encuentra en su momento de mayor debilidad interna . Qué casualidad, ¿verdad?
Pero el Partido Popular no ha tardado en desmontar este teatro. Miguel Ángel Vargas , portavoz de Salud del PP de Cantabria, ha sido contundente al definir la denuncia de Zuloaga como "un movimiento a la desesperada para sobrevivir en el PSOE" , basada en "conjeturas aceptas" y oportunismo político. Vargas ha recordado que la única vez que ha habido un requerimiento del Ministerio de Sanidad por incongruencias en la información de listas de espera fue bajo el mandato del PSOE , y que, bajo el gobierno de Buruaga, la gestión se ajusta escrupulosamente a los criterios del Sistema Nacional de Salud .
Zuloaga, en su delirio por arañar votos, ha tratado de pintar un escenario apocalíptico en la sanidad cántabra, acusando al PP de encubrir listas de espera y relegar pacientes al olvido. Sin embargo, como ha registrado Vargas, los datos no mienten , y lo cierto es que, tras ocho años de crecimiento constante de las listas de espera bajo el PRC-PSOE , el Gobierno de Buruaga ha implementado un Plan Integral que está logrando revertir la tendencia.
Pero claro, reconocer esto no entra en el guion de la izquierda. Lo que realmente le molestó a Zuloaga es que el PP esté solucionando el caos sanitario que él dejó atrás . Al parecer, el socialismo cántabro prefiere seguir sembrando el miedo antes de aceptar su propio fracaso.
El PSOE y su historial de batallas judiciales fallidas
El historial del cántabro del PSOE usando la justicia como herramienta de desgaste político no es precisamente brillante. Ya intentaron jugar a lo mismo en el pasado con denuncias contra la gestión sanitaria del PP , y les salió el tiro por la culata. Tanto, que incluso tuvieron que vender su sede regional en la calle Bonifaz para pagar las costas judiciales derivadas de sus fracasos en los tribunales .
¿Va Zuloaga camino de repetir la historia? Aparentemente sí, pero con un añadido: ahora ni siquiera tiene el control absoluto de su propio partido . Su estrategia, más que dañar al PP, parece orientada a asegurar un titular en los medios progresistas mientras lucha por mantener una flote en las primarias del PSOE de Cantabria , donde se enfrenta a Pedro Casares en una guerra civil socialista que está dejando más víctimas internas que conquistas externas.
Mientras Zuloaga juega su última carta en los tribunales, el consejero de Sanidad, César Pascual , ha desmontado sin despeinarse la maniobra socialista: "No ha habido ocultación de datos, sino una gestión ajustada a los recursos disponibles" . Lo que sí hay, en cambio, es una campaña orquestada para hacer ruido antes del congreso socialista del 16 de febrero.
El PSOE: el partido de la confusión
El cántabro del PSOE está en su enésima crisis existencial . Dividido, sin liderazgo claro, con un historial de denuncias fallidas y una credibilidad que cae en picado. Zuloaga se presenta como la resistencia frente al PP , pero la realidad es que ni siquiera puede resistir en su propio partido sin recurrir a escándalos prefabricados.
El problema de fondo es que la gente empieza a darse cuenta de que las recetas socialistas para Cantabria no funcionan. Ocho años del PSOE en el Gobierno solo sirvieron para aumentar las listas de espera, las trabas burocráticas y el estancamiento económico . Ahora que la derecha ha tomado el relevo y está consiguiendo avances tangibles, la respuesta del PSOE es... llorar ante la Fiscalía .
Como bien ha dicho Miguel Ángel Vargas, lo que Zuloaga está intentando es pura "cacería política", un espectáculo lamentable para arañar votos en una contienda interna que, gane quien gane, dejará al PSOE más debilitado de lo que ya está.
Mientras tanto, el Gobierno de Cantabria sigue trabajando. Menos titulares, más resultados . Quizás esa sea la verdadera diferencia entre la política de la izquierda y la de la derecha.