El PSOE y la nostalgia comunista: cuando la historia no enseña

Cerrando con La Internacional: el himno de los regímenes más sangrientos de la historia

La izquierda sigue sin aprender: el PSOE homenajea un himno manchado de sangre | ¿El PSOE es socialdemócrata o comunista? Cantando La Internacional, la respuesta es clara

Pedro Sánchez y su séquito rindiendo tributo al pasado más oscuro: el PSOE entona La Internacional con el puño en alto, homenajeando el legado de los regímenes comunistas.
Pedro Sánchez y su séquito rindiendo tributo al pasado más oscuro: el PSOE entona La Internacional con el puño en alto, homenajeando el legado de los regímenes comunistas.

Cerrando un acto con La Internacional, el PSOE de Cantabria ha vuelto a demostrar que algunos sectores de la izquierda española siguen atrapados en una visión romántica del pasado, ignorando deliberadamente las consecuencias reales de la ideología que simboliza este himno. No es una simple canción: es el estandarte de los regímenes comunistas que, a lo largo del siglo XX y en la actualidad, han sido responsables de algunos de los episodios más oscuros de la historia humana.

Un himno manchado por el totalitarismo

La Internacional nació como un canto de los trabajadores, pero con el tiempo fue adoptada como himno oficial de la Unión Soviética, la República Popular China, Cuba, Nicaragua y otras dictaduras comunistas. Acompañó la brutal represión de Stalin, la Revolución Cultural de Mao, la dictadura de los Castro en Cuba y el régimen sandinista de Ortega en Nicaragua. ¿El resultado? Millones de muertos, represión sistemática, falta de libertades y sociedades sometidas al terror del partido único.

El problema no es solo que se cante este himno en un contexto político; es la carga simbólica que conlleva. Mientras que cualquier referencia nostálgica a ideologías autoritarias de derechas es socialmente inaceptable, la izquierda sigue blanqueando el legado del comunismo y su iconografía. Imaginen por un momento que un partido de derechas cerrara su congreso entonando el Cara al Sol. La indignación sería inmediata, pero con La Internacional se nos dice que es "un canto a la lucha de los trabajadores".

El doble rasero de la izquierda

Cuando en Europa Oriental se desmontaron las estatuas de Lenin y se prohibieron los símbolos comunistas, fue porque esos países comprendieron el daño causado por el totalitarismo de izquierda. Sin embargo, en España y en otros países de Occidente, la izquierda sigue sin hacer una verdadera autocrítica de su historia.

Es irónico que el PSOE, un partido que se autodenomina socialdemócrata y que en teoría rechaza los totalitarismos, siga rindiendo homenaje a un himno que ha sido la banda sonora de dictaduras comunistas. El mensaje es claro: no han aprendido nada de la historia.

Cuba, China, Nicaragua: los desastres del comunismo aún vigentes

Mientras en España se canta La Internacional como si fuera una inocente canción de lucha, en países como Cuba y Nicaragua la represión es el pan de cada día. En la isla caribeña, el régimen de los Castro dejó una estela de pobreza, exilio masivo y represión política. En Nicaragua, Daniel Ortega encarcela opositores y silencia a la prensa. Y en China, el Partido Comunista mantiene un estado de vigilancia total sobre su población, con campos de reeducación para minorías como los uigures.

Cantar La Internacional no es solo un gesto nostálgico, es una falta de respeto a las víctimas de estos regímenes.

¿Hasta cuándo esta indulgencia con el comunismo?

El PSOE debe decidir si quiere seguir siendo un partido democrático o si prefiere coquetear con los símbolos de una ideología que ha causado miseria y muerte. La democracia no se defiende idealizando el comunismo, sino rechazando cualquier totalitarismo, venga de donde venga.

No se puede ser antifascista y, al mismo tiempo, indulgente con el comunismo. La historia lo ha dejado claro: ambos extremos llevan al mismo resultado.

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