12.08.2022 |
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PAUL GALDIZ / ENTRENADOR DE ‘LA MARINERA’

Paul Galdiz: «Tenemos lo más importante: la velocidad»

Al ponerse al frente de Castro, Paul Galdiz se ha percatado este año de la «decepcionante» realidad del remo cántabro, de la «pena» que da comprobar que no hay remeros, de que a los equipos les cueste construir plantillas y de que sea imposible llevar una planificación «profesional» similar a la que ha podido disfrutar durante su trayectoria deportiva

Paul Galdiz.
Paul Galdiz.
Paul Galdiz: «Tenemos lo más importante: la velocidad»

PREGUNTA.- ¿Qué sensaciones os han dejado las dos primeras regatas?

RESPUESTA.- Buenas. La verdad es que a nivel de resultados nos han dejado tranquilos. El invierno no ha sido fácil y ha tenido muchos altibajos, por lo que llegábamos con un poco de incertidumbre por saber dónde íbamos a estar. En el último mes y medio sí que hemos entrenado bien y más tranquilos pero luego vinieron la Sotileza y la Bansander. Una la hicimos bastante bien pero la otra bastante mal, por lo que la incertidumbre creció aún más.

P.- ¿Cuáles han sido esos altibajos que habéis sufrido en invierno?

R.- Entre que ha sido mi primer año de entrenador y que ha habido que hacer una plantilla por la que han pasado muchos remeros... Ha habido varias bajas que no esperábamos de remeros en teoría importantes por temas personales y laborales ante las que no puedes hacer nada, por lo que, al final, te tienes que hacer a las circunstancias que te vas encontrando. Venía de convivir con remeros con unas características... podemos decir que más profesionales.

P.- Eso aquí es cada vez más complicado.

R.- Sí, y lo sabía porque la idea de profesionalizar el día a día en una ARC donde no se paga ni nada es muy difícil. Te tienes que adaptar a la vida personal de la gente. Reconozco que me costó asimilarlo pero, al final, se ha trabajado bien y duro.

P.- ¿Lo más difícil ha sido transmitir y asimilar una nueva remada?

R.- Cambiar la remada que se venía practicando los últimos años a veinte personas y de repente es difícil. Cuesta mucho trabajo pero al final acabamos con la sensación de, a pesar de lo duro que ha sido, haber llegado bien a la salida.

P.- Está siendo tu primera experiencia en el remo cántabro. ¿Ha sido muy duro el golpe?

R.- Bufff. El remo cántabro... Ha resultado muy decepcionante, de dar pena la situación que atraviesa. No hay remeros y están todas las traineras al límite porque no tienen gente. Nosotros sí contamos con la ventaja de tener tanta como para incluso sacar una trainera B, pero por nuestro equipo han tenido que pasar muchos remeros para al final confeccionar el equipo porque muchos se caían y eso cuesta. No sabes si te vas a poder adaptar todo el año. Y ahí está Pedreña, que está con dos cambios, y Camargo con cinco y a última hora. La mayoría de traineras tienen muchos juveniles y veteranos y eso da un miedo...

P.- Lo habitual es tener problemas incluso para poder reunir los remeros necesarios para sacar las traineras en los entrenamientos. ¿Vosotros habéis tenido problemas en ese sentido?

R.- Nosotros no hemos tenido ese problema y siempre hemos conseguido sacar la trainera, pero teniendo que echar mucho mano de los juveniles a pesar de tener a veinte senior. Han pasado por el equipo hasta 24 remeros este año pero nunca los he utilizado a todos. Hay poca estabilidad, es una realidad. Y bueno, no sé si tiene que cambiar el remo cántabro o si tiene que cambiar el remo sin más.

P.- En las dos primeras regatas habéis sido muy irregulares, alternando largos muy buenos con otros muy malos.

R.- Sí, y haciendo unas ciabogas muy flojillas. El primer día es lo que nos lastró porque la velocidad de crucero fue muy buena. Sin embargo, Deusto nos comió un segundo en cada giro. Lo bueno es que tenemos lo más importante, que es la velocidad y que es lo más difícil de adquirir. Es cierto que somos muy irregulares pero hemos hecho largos muy buenos que nos han permitido estar a un buen nivel.

P.- ¿Has analizado de dónde pueden venir los problemas?

R.- Al final, todo viene de la remada. Tener una nueva te da cosas buenas pero, a su vez, en el momento que te sales de ella sufres mucho. Pero bueno, ojalá esa irregularidad nos lleve a ser regulares en lo bueno y no en lo malo. El otro día en Zumaia fue una pena porque en el minuto quince de regata estábamos a cuatro segundos de Pedreña y a dos de Zarautz con Deusto 19 por detrás. Sin embargo, seis minutos más tarde estábamos a la altura de Deusto y muy lejos de los demás. La ilusión ahora es dar continuidad a esos primeros quince minutos.

P.- Completar una buena regata de principio a fin, ¿no?

R.- La suerte y la ventaja que tenemos gracias al nivel demostrado es que estamos en la segunda tanda, por lo que el primer objetivo será no abandonarla y el segundo pelear siempre por ganarla e intentar ir a por ella. En Zumaia, a pesar de tener al lado a dos gallos (Pedreña y Zarautz) que seguro que acabarán en la tanda de honor, fuimos capaces de estar con ellos. Este fin de semana intentaremos salir con ambición y a pelear la tanda pero con humildad porque los de la primera también van a andar.

P.- ¿Notas una motivación especial por ser mañana la regata en casa?

R.- Castro mueve mucho, la gente lo lleva dentro y lo vive. Además, ahora son fiestas, por lo que sí que hay un ambiente especial y quizá la gente sí esté sobre excitada. Esperemos que a nosotros nos venga bien porque a veces sólo sirve para meter más presión, algo que no nos hace falta. Espero que sirva para dar un plus de motivación sabiendo, además, que el bote responde. La afición ha visto que el equipo es entretenido y eso ayudará a que la gente se anime a estar en el muelle.

P.- Será el primer fin de semana con dos regatas. ¿Cambiará algo?

R.- Aunque los equipos no hagan muchos cambios, al ser el tercer fin de semana de competición no se tendría por qué notar. Además, un remero quiere remar siempre todas las regatas. En la ACT hay veinte jornadas y todos los fines de semana dos y todos quieren estar a bordo. Nadie te pide descansar. Nosotros es cierto que tenemos más cambios que otros clubes, lo que, en teoría, te puede venir bien para tener más gente fresca el domingo. Sin embargo, cuando los equipos están muy hechos, cuando hablamos aún de la tercera y cuarta regata de una liga de catorce... No creo que afecte. Un fin de semana doble en agosto quizá sí pudiera notarse, pero a estas alturas no.

P.- ¿Hay algo que te haya sorprendido de la categoría hasta la fecha?

R.- Lo que está haciendo Pedreña tiene un mérito importante. Creo que Joseba (Fernández) ya lo demostró en San Juan, donde, aunque perdiera cuatro, cinco o seis remeros todos los años, seguía manteniendo un nivel muy bueno. Ahora lo está haciendo también. Por lo demás, no hay nadie que esté llamando la atención. Camargo está andando muy bien y, aunque su objetivo más alto sea estar en segunda tanda, está andando según lo esperado y remando muy bien. Hondarribia B llamó la atención pero el primer día remó con tres del primer equipo y con mala mar les puede costar más. Habrá que ver cómo está la liga dentro de un par de semanas porque, por ejemplo, de Zumaia esperaba un poco más y seguro que van a ir a más. Arkote, San Pedro y San Juan eran los favoritos y lo están confirmando y quizá también creía que estaría más arriba Zarautz, que fichó al segundo patrón de Hondarribia y a algunos remeros de Donostiarra, pero esto acaba de empezar.

P.- Tú has vuelto al agua tras tres años en tierra. ¿Estabas a gusto ahí o ya tenías mono por volver a bordo?

R.- Digamos que he descubierto lo que es el remo sin remar. Mi pareja también es remera y hemos disfrutado mucho como aficionados porque es un deporte que nos gusta. Es verdad que echaba de menos remar pero también es verdad que desde fuera se ve todo muy bonito. Ahora no soy el remero que era hace tres años porque, al ser también entrenador, he entrenado menos y, además, tuve una pequeña lesión en pretemporada, pero es verdad que la morriña esa de remar no se quita.

P.- Como entrenador, ¿crees que es mejor estar a bordo o fuera?

R. Creo que entrenador sólo hay uno y que nunca puede dejar de haber una persona fuera. Por eso he estado muchas horas fuera y he remado bastante poco en pretemporada. En las dos primeras regatas de liga he estado dentro pero por decisión técnica y viendo que podía aportar más ahí, pero en muchos entrenamientos me quedo fuera porque si no está el entrenador, no hay nadie. Desde dentro se pueden notar muchas cosas, pero tiene que haber un trabajo de alguien de fuera que analice. Es imprescindible. Si física y técnicamente puedo dar un plus a bordo, ahí estaré, pero el trabajo de fuera no lo quita nadie que no sea el entrenador.

P.- Hay que tirar mucho del vídeo, ¿no?

R.- Sí, claro. Hemos grabado y revisado muchas horas de vídeo. Y yo, que nunca me quedo sin voz, llevo siete meses sin ella a base de estar en la zodiac.

Paul Galdiz: «Tenemos lo más importante: la velocidad»
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