giro radical que rompe relaciones con aliados

Israel veta a los comunistas del Gobierno de Sánchez tras las medidas "antisemitas"

Netanyahu responde con dureza a lo que califica de antisemitismo y activismo obsesivo | 

La decisión del Gobierno israelí de prohibir la entrada a Yolanda Díaz y Sira Rego marca un nuevo episodio de tensión diplomática con España, mientras Sánchez se acerca a posiciones ideológicas extremas.

Un joven porta un cartel de Nethanyahu durante las elecciones del país.
Un joven porta un cartel de Nethanyahu durante las elecciones del país.

El Ejecutivo de Benjamin Netanyahu ha vetado la entrada a Israel de Yolanda Díaz y Sira Rego, ambas ministras del espacio comunista Sumar, tras la batería de medidas impuestas por Pedro Sánchez en respuesta al conflicto en Gaza. Israel denuncia “retórica antisemita” y un alineamiento con regímenes totalitarios.

El ministro israelí Gideon Sa’ar ha afirmado: “España lidera una línea hostil antiisraelí” y ha denunciado intentos de “distraer con antisemitismo los escándalos de corrupción de Sánchez”. La decisión incluye una acusación histórica: España no ha asumido sus crímenes contra el pueblo judío.

La izquierda radical celebra el veto

Lejos de tomar una postura diplomática, Díaz afirmó que “es un orgullo” ser vetada por Israel y pidió retirar a la embajadora española en Tel Aviv. Sostiene que continuará su activismo propalestino, mientras arremete contra el gobierno israelí. Las declaraciones han sido respaldadas por sectores de extrema izquierda, pero preocupan en el ámbito diplomático.

Israel denuncia vínculos con dictaduras

En su comunicado, Israel acusa a Sánchez de mantener “vínculos con Irán y Venezuela” mientras arremete contra la única democracia estable de Oriente Medio. Considera que el Ejecutivo español respalda campañas de boicot y justifica el terrorismo del 7 de octubre de 2023.

La referencia a la Inquisición, las conversiones forzadas y la expulsión de los judíos en el siglo XV añade una dimensión histórica y moral al conflicto actual. El señalamiento es directo: “España no ha hecho examen de conciencia histórico”.

Una política exterior guiada por ideología

El caso evidencia cómo la política exterior de España está siendo secuestrada por agendas ideológicas, alejándose de los principios de Estado, la diplomacia responsable y la defensa de los intereses nacionales. El coste internacional de estas decisiones puede ser alto, tanto para la posición de España en Europa como para su influencia en el Mediterráneo.

¿Hasta dónde llegará esta deriva diplomática sin precedentes?

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