"Nos drogaban y agredían": testimonios de abuso y manipulación señalan a Ayax y Prok
La escena del rap en España se ve envuelta en un escándalo tras las graves acusaciones contra los hermanos Ayax y Prok, dos de sus artistas más conocidos. Más de 60 mujeres han presentado testimonios en redes sociales a través de la cuenta de Instagram @denunciasgranada, detallando experiencias de abusos sexuales, violencia de género y manipulación que supuestamente habrían sufrido a manos de los artistas. Según las publicaciones, muchas de las denunciantes aseguran haber sido drogadas y agredidas, y algunas de ellas incluso eran menores de edad en el momento de los hechos.
Denuncias anónimas y su alcance
La cuenta @denunciasgranada se ha convertido en un foro donde las mujeres pueden compartir sus experiencias de forma anónima. Según las administradoras, la intención es ofrecer un espacio seguro para que las víctimas puedan contar sus vivencias sin miedo a represalias. Afirman que han recibido alrededor de 60 testimonios, muchos de ellos relatando experiencias similares de acoso y agresión. Los administradores de la cuenta han asegurado estar en contacto con abogadas especializadas, y no descartan llevar el caso a la justicia.
Reacciones de Ayax y Prok
Ayax y Prok han respondido públicamente a las acusaciones, calificándolas de "difamación sin límites". En un comunicado publicado en sus redes sociales, los raperos sostuvieron que están siendo difamados sin pruebas ni denuncias formales y que estas acusaciones afectan no solo a su imagen pública sino también a su trabajo y proyectos. «Somos buenas personas y comprometidas con todas las causas sociales», afirman en su comunicado, en el que también anunciaron su intención de identificar y llevar ante la justicia a las personas responsables de la cuenta y las acusaciones.
Consecuencias profesionales y rupturas
En medio de este escándalo, Taste The Floor, la empresa de management que representaba a Ayax y Prok, ha anunciado la suspensión de cualquier vínculo laboral y artístico con ellos. En su declaración oficial, Taste The Floor expresó su total rechazo a cualquier forma de violencia machista y declaró que esperaban una investigación judicial que aclarara los hechos. También destacaron que la decisión de cortar vínculos responde a la gravedad de las acusaciones y el respeto hacia su comunidad.
Testimonios de exparejas y personas cercanas
El impacto de las acusaciones ha sido amplificado por testimonios de mujeres que estuvieron en relaciones sentimentales con Prok, una de las cuales afirmó que había sufrido maltrato y abuso durante los años de su relación. En un video publicado en TikTok, @deliciouspao compartió su experiencia con el artista, detallando comportamientos de control y agresiones físicas. Otra mujer, identificada como Sara, también relató episodios de acoso y abuso psicológico. Ambas mujeres expresaron el dilema de presentar una denuncia formal debido a las implicaciones personales y emocionales que tendría este proceso.
Respaldo y encubrimiento en la industria
Desde la cuenta de @denunciasgranada, las organizadoras han destacado que algunos artistas de la escena musical han mostrado su apoyo en privado. Sin embargo, también apuntaron que muchos evitan pronunciarse públicamente debido al temor a represalias o para evitar verse involucrados. Según Claudia, una de las administradoras de la cuenta, en la industria musical aún prevalece un nivel de encubrimiento y silencio en torno a estas situaciones.
Un caso que divide la opinión pública
El caso ha generado un intenso debate en las redes sociales y en los medios, destacando la necesidad de que las denuncias de abusos reciban un tratamiento adecuado y se investiguen formalmente. La gravedad de los testimonios ha provocado que muchas personas expresen su apoyo y solidaridad con las víctimas, mientras que otros han manifestado su escepticismo ante las acusaciones anónimas.
El caso de Ayax y Prok refleja las tensiones y desafíos que enfrenta el movimiento #MeToo en España, especialmente cuando las denuncias se producen en el ámbito artístico, donde la línea entre el respeto a la libertad de expresión y la denuncia de comportamientos inaceptables es delicada.

