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El Diario de Cantabria

El hombre de los siete palos

Álvaro Bustos está en su mejor momento Suma tres goles, cuatro asistencias y más de media docena de remates a la madera

Álvaro Bustos acumula hasta la fecha tres goles y cuatro asistencias. / Hardy
Álvaro Bustos acumula hasta la fecha tres goles y cuatro asistencias. / Hardy
El hombre de los siete palos

Álvaro Bustos suma tres goles con el Racing, pero podría llevar muchos más. Al menos, siete más, ya que es éste el número de lanzamientos con su firma que han estampado el balón en el palo. Son muchos teniendo en cuenta que sólo ha jugado trece partidos hasta la fecha. «El año pasado ya di también unos cuantos. No sé si tendré que atinar un poco más para acertar», bromea el extremo asturiano, que está atravesando un enorme estado de forma convirtiéndose en una amenaza constante por su banda izquierda. Entiende que todos esos golpeos a la madera y los goles que ya ha celebrado sólo pueden ser «algo positivo» porque son la mejor muestra de que está «creando oportunidades». Sólo queda «atinar un poco más» para sacar aún mayor partido de esas acometidas que está protagonizando sobre las áreas contrarias.

Lo cierto es que los números que está acumulando Bustos con la camiseta del Racing llaman la atención. Son tres goles, cuatro asistencias y esos siete lanzamientos al palo no sólo habiendo jugado sólo trece partidos por culpa de un par de ausencias por lesiones que ha sufrido, sino que hay que tener en cuenta que los ha conseguido habiendo tenido que jugar toda la primera vuelta y parte de la segunda como lateral o carrilero. Con todo, es jugando en su posición natural donde está dando su mejor versión y desde donde fue capaz de anotar esos tres tantos en los tres partidos inmediatamente anteriores a su paso por quirófano para arreglarse la muñeca que se rompió en Ibaia.

«Ya dije desde el principio que mi posición es la de extremo porque es donde he jugado siempre», recordó ayer el asturiano después de su notable encuentro contra el Laredo, en el que estampó su séptimo remate al palo. Cuando tuvo que coger el uniforme de defensor lo hizo de la mejor manera posible y poniendo «lo mejor» de su parte «para que saliera bien». Sin embargo, ahí estaba maniatado y es en el último mes cuando de verdad ha dado ese paso hacia delante: «Estoy teniendo continuidad y minutos como extremo y, al final, es así como acaban saliendo las cosas».

La rotura del escafoides de su muñeca izquierda amenazó esa continuidad. Debía pasar por el quirófano y eso invitaba a pensar en una baja de más de un mes, pero el domingo, apenas diez días después de la intervención, completó los noventa minutos del derbi. Él se encontró «muy bien» y su rendimiento y su buen hacer sobre el terreno de juego lo confirmaron, ya que nadie que no lo supiera previamente podría haber intuido que Bustos acababa de ser operado. Destacó el jugador asturiano que se había podido permitir no parar y seguir ejercitándose porque la lesión no le impedía mantener «el tema físico». Poco a poco fue incorporándose a las rutinas con balón y, una vez que confirmó que podía ser él mismo a pesar de la protección que llevaba, todo fue rodado y encaminado a su retorno para jugar el derbi.

Está lanzado Álvaro Bustos como está lanzado el propio Racing, que suma trece de los últimos quince puntos que ha puesto en juego. El extremo zurdo destacó que esa dinámica no es gratis, sino que para dar ese paso adelante que han dado ahora «hay que hacer las cosas bien en las semanas previas». «Todo está yendo de cara, tanto los resultados como también los propios entrenamientos, que están siendo muy buenos», explicó. En ese sentido, considera la mejor noticia posible estar llegando «a la recta final» de esta primera fase en la que se va a decidir todo «con esta inercia positiva».

El próximo fin de semana jugarán en Barakaldo después de haber completado una enorme actuación contra el Laredo. Sobre todo, durante la primera parte. Y quiere Álvaro Bustos que se reconozca como es. «Cuando hacemos una mala primera parte se dice que es por nuestra culpa, así que cuando la hacemos buena, también será por méritos propios», demandó. Y el argumento es difícilmente rebatible. En lo que insiste es en que el equipo «lleva unas semanas entrenando muy bien, sabiendo lo que tenemos que hacer en el campo y teniendo una idea muy clara». De hecho, Solabarrieta ha dado por fin con la tecla y está dando continuidad a un 4-2-3-1 y a un mismo once que están funcionando. Contra el Laredo entraron «al partido muy fuertes y llevando la iniciativa» y fue así como rápidamente encarrilaron el encuentro.

El plan a ejecutar en el derbi lo tenían bien interiorizado. En el Racing saben que muchos equipos «se cierran en El Sardinero haciendo que los partidos se hagan muy complicados». Y son conscientes de que, cuando eso sucede y aprovechando «la gente de calidad que tenemos en el medio campo, lo que hay que hacer es llevar el balón de un lado para otro para abrir espacios y encontrar ese hueco que siempre es difícil». El domingo en el derbi «se dio bien» y en tres minutos ya estaba perforada la portería pejina. «Fue el plan de partido», destacó.

Hay un once inicial que está teniendo continuidad y del que Álvaro Bustos forma parte pero el recordó que el buen funcionamiento de esa alineación titular es porque «todos, durante los entrenamientos de la semana» hacen un buen trabajo que genera «competencia por el puesto», lo que hace que «todos tengan las pilas puestas para no perder ese puesto y jugar el domingo». Esa competencia se ha incrementado aún más con las incorporaciones invernales, que son fichajes, como reconoció Bustos, «de gente muy buena que aporta muchísimo, como se está viendo en el campo».

Se acerca el final de la primera fase y, como es lógico, cada uno ya empieza a hacer sus cuentas y sus cábalas porque hay cinco equipos metidos en una pelea que sólo concede premio a tres. Recordó Bustos ayer que al inicio de la segunda vuelta ya tenían claro que iba a haber que ganar muchos partidos mientras que ahora que quedan cinco ya empiezan a vaticinar que igual hay que hacer pleno. «Igual hay que ganarlos todos o quizá baste con cuatro, pero, en el fondo, nunca sabes cuándo puede pinchar el rival. Al final, hay que ir domingo a domingo y ahora pensar en ganar al Barakaldo porque todo pasa por esos tres puntos», avisó el extremo asturiano.

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