Zapatero, cercado por EE. UU. y España, pierde el favor del chavismo
La llegada de Delcy Rodríguez a la presidencia interina de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, ha sacado a la luz profundas tensiones internas en el núcleo del poder chavista. En ese contexto emerge con fuerza el llamado «triángulo de los Rodríguez», marcado por el distanciamiento entre Delcy, su hermano Jorge Rodríguez y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, a quien la mandataria llegó a definir en privado como «el siniestro», según revela VozPopuli.
Según fuentes próximas al entorno presidencial, Delcy Rodríguez nunca mantuvo una relación fluida con Zapatero y solo toleró su presencia por los vínculos históricos del socialista con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y considerado durante años el cerebro político del régimen. Con el nuevo escenario tutelado por Donald Trump, la presidenta interina no contempla ningún papel para Zapatero en el futuro del país.
Zapatero, en el radar judicial de EEUU y de la Audiencia Nacional
El distanciamiento no es solo político. Zapatero figura en un expediente judicial federal en Nueva York junto a otros presuntos colaboradores del chavismo, investigados por su posible labor de blanqueamiento internacional del régimen y por un eventual enriquecimiento ilícito. En paralelo, la Audiencia Nacional española estudia si el expresidente fue «colaborador necesario» en operaciones económicas vinculadas al entorno de Maduro.
Desde el círculo de Delcy Rodríguez se subraya que la presidenta está dispuesta a colaborar plenamente con Washington, incluso facilitando información sobre la trama internacional que sostuvo al madurismo durante años, un extremo de especial interés para las autoridades estadounidenses.
Choque entre hermanos y relegación del mediador
El vínculo de Zapatero con Jorge Rodríguez ha sido motivo recurrente de fricción entre los dos hermanos. Aunque esa relación no llegó a romper la alianza familiar, sí generó desconfianza en Delcy, que considera una hipocresía el papel del expresidente español como mediador de presos, liberando selectivamente a detenidos del régimen mientras, según su entorno, mantenía intereses económicos en el país.
No es casual que fuera Jorge Rodríguez, y no la presidenta, quien anunciara recientemente la liberación de presos políticos, agradeciendo públicamente la mediación de Zapatero. En el chavismo reciclado, ese gesto se interpreta como un «flaco favor» al socialista, ahora bajo la lupa judicial en Estados Unidos y España.
Un plan rechazado por la Casa Blanca
Fuentes cercanas recuerdan que EEUU ya rechazó meses atrás una propuesta de Zapatero para articular una transición controlada que mantuviera al chavismo hasta 2031, con Delcy Rodríguez como figura provisional bajo la tutela de su hermano. Washington vetó de plano cualquier rol del expresidente español, descartándolo también como interlocutor con la nueva administración estadounidense.