Tensión en el Juzgado: Begoña Gómez se vio obligada a permanecer retenida en el interior
La comparecencia de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante el juez Juan Carlos Peinado por el presunto delito de malversación de fondos públicos, se vio empañada este miércoles por un incidente inesperado. Mientras Gómez estaba siendo interrogada, un hombre irrumpió en la sala de interrogatorios del Juzgado de Plaza de Castilla exigiendo, a gritos, ser recibido, bajo la premisa de ser abogado: «¡Soy abogado, quiero entrar!», vociferó mientras causaba una gran conmoción.
A pesar de la brevedad de su intervención, que no superó los 15 minutos, Begoña Gómez se vio obligada a permanecer retenida en el interior de la sala mientras el altercado se resolvía. Según fuentes cercanas al caso, el hombre, que aparentemente tenía unos 40 años y vestía un traje blanco, comenzó a gritar en los pasillos, creando una escena de caos innecesaria en un contexto ya de por sí tenso.
Intervención de seguridad y aclaración del incidente
Los escoltas de Gómez, que la acompañaban en todo momento, actuaron rápidamente para asegurarse de que la esposa del presidente no abandonara la sala. El hombre, aunque conocido por los agentes de seguridad como un abogado habitual de los pasillos judiciales, no tenía relación alguna con el caso de Begoña Gómez. Esto generó aún más incertidumbre sobre sus intenciones y la naturaleza de su irrupción.
A pesar de la alteración, el incidente fue rápidamente resuelto. El hombre fue identificado y salió de las instalaciones sin confrontación, permitiendo que Gómez pudiera continuar con su declaración. Sin embargo, el juez Peinado, visiblemente alterado por lo ocurrido, salió de la sala de interrogatorios con documentos en mano y reprendió a los responsables de seguridad por permitir que el hombre llegara hasta allí, cuestionando cómo una persona no relacionada con el caso pudo acceder a las dependencias judiciales.
La declaración de Begoña Gómez
A lo largo de su comparecencia, Begoña Gómez se limitó a responder tres preguntas planteadas por su abogado, el exministro socialista Antonio Camacho. En su intervención, Gómez reconoció que, en ocasiones excepcionales, había solicitado "favores" a su asesora personal, Cristina Álvarez, que, según explicó, la ayudaba a gestionar su agenda y acompañarla a eventos.
Este es el cuarto interrogatorio al que se somete la esposa del presidente, quien hasta ahora había guardado silencio en anteriores declaraciones. Su imputación se refiere a presuntos actos de malversación, incluidos correos electrónicos enviados por su asesora para fines personales, en los que ella solicitaba ayuda en su nombre para gestionar asuntos privados relacionados con su cátedra en la Universidad Complutense.
Durante su intervención, Gómez defendió que los correos enviados en 2021 a Reale Seguros, aseguradora que financiaba la cátedra que ella dirigía, fueron solicitados como "favores personales" y no interferían en las tareas oficiales de la asesora.
Más detalles sobre Cristina Álvarez y su rol
Cristina Álvarez, quien fue contratada como asesora de Begoña Gómez en 2018, percibe un salario de 37.000 euros netos anuales (más de 52.000 euros brutos) por gestionar su agenda y ofrecer asistencia personal. Según Gómez, Álvarez era una persona de plena confianza, ya que ambas habían trabajado juntas anteriormente en la empresa Inmark.
El incidente de este miércoles añade una nueva capa de tensión a un caso que ha mantenido la atención pública, ya que las acusaciones populares sumaron recientemente un nuevo delito de uso indebido de correos electrónicos oficiales.