Sánchez se prepara para su examen más delicado en el Senado
El Gobierno anticipa nuevos autos judiciales y filtraciones en los días previos y acusa a la derecha de «calentar la comparecencia»
La Moncloa vive con tensión la cuenta atrás hacia el interrogatorio de Pedro Sánchez en el Senado, previsto para el 30 de octubre, dentro de la comisión de investigación sobre el caso PSOE. Fuentes gubernamentales reconocen que los próximos días estarán marcados por nuevos autos judiciales y filtraciones mediáticas que, según su versión, buscan “calentar la comparecencia” del presidente.
Aun así, el Ejecutivo mantiene que Sánchez «no tiene nada que ocultar» y que responderá a todas las preguntas que formulen los grupos parlamentarios.
Moncloa habla de una “operación política y mediática”
En el Gobierno se ha extendido la tesis de que existe una estrategia coordinada entre la derecha política, judicial y mediática para erosionar al presidente en vísperas de su cita parlamentaria. La lectura en los pasillos de Moncloa es que la reaparición pública de Leire Díez, las últimas diligencias judiciales y la citación de testigos por parte del juez Leopoldo Puente no son hechos casuales.
Fuentes próximas al Ejecutivo señalan que estos movimientos forman parte de una “campaña premeditada” que busca vincular directamente a Sánchez con las tramas de financiación irregular y las entregas de dinero en metálico investigadas por la Guardia Civil.
Leire Díez, Cerdán y los testigos citados
El Gobierno considera llamativo que el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente haya decidido citar a declarar como testigos al exgerente socialista Mariano Moreno Pavón y a la secretaria Celia Rodríguez, señalada por la UCO como la persona que entregaba sobres con dinero a Koldo García y José Luis Ábalos, justo un día antes del interrogatorio al presidente.
También subrayan que una jueza de Instrucción haya decidido abrir diligencias contra Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, por presunto falso testimonio en esa misma comisión, apenas una semana antes de la comparecencia de Sánchez.
En paralelo, la exmilitante socialista Leire Díez ha vuelto al foco mediático al negar en público las acusaciones del fiscal Ignacio Stampa, después de que éste afirmara que ella actuaba como emisaria del PSOE para obtener información de la Fiscalía y la Guardia Civil. En Moncloa creen que su reaparición responde a una estrategia para “reavivar” el caso.
«No estamos en mayo»: la nueva postura del Gobierno
Fuentes gubernamentales comparan el clima actual con el que se vivió en primavera, cuando el informe de la UCO sobre Santos Cerdán sacudió los cimientos del PSOE y condujo al exsecretario de Organización a prisión. «No estamos en mayo. En mayo estábamos preocupados; ahora no», afirman.
Entonces, admiten, desconocían «qué era cierto y qué no». Hoy, aseguran tener “control total” de la situación y se muestran convencidos de que ninguna de las investigaciones judiciales derivará en responsabilidades directas para el presidente.
El PP prepara un interrogatorio “con carga explosiva”
Mientras tanto, en el Partido Popular ultiman los detalles de un interrogatorio “muy concreto” y “con gran carga explosiva”, según fuentes de la dirección de Alberto Núñez Feijóo. Los populares advierten de que, si detectan la mínima falsedad en las respuestas del presidente, presentarán una querella ante el Supremo, recordando que los comparecientes ante comisiones parlamentarias están obligados a decir la verdad.
El PP registró este miércoles un escrito ante el Tribunal Supremo para que se requiera al PSOE los extractos bancarios de las retiradas de efectivo utilizadas para pagar en metálico a dirigentes del partido. La formación sostiene que el PSOE no ha aportado aún prueba alguna que acredite la legalidad de esos fondos, pese a insistir en que están auditados por el Tribunal de Cuentas y por firmas privadas.
Sánchez se desmarca de la financiación irregular
El clima político se caldeó aún más tras el cara a cara entre Feijóo y Sánchez en el Congreso, donde el líder del PP le exigió responder si el PSOE se ha financiado ilegalmente desde que es secretario general. Sánchez contestó con un rotundo “no”, dos veces.
«Le pregunté aquí dos veces si creía que el señor Cerdán es honrado y me dijo que sí. En nombre de los millones de españoles honrados le pregunto: ¿el PSOE se ha financiado ilegalmente? ¿Sí o no?», insistió Feijóo.
Desde la Moncloa insisten en que no fue una respuesta arriesgada porque, sostienen, «no ha habido financiación irregular».
El Senado cita al exgerente y la actual tesorera
Antes de la esperada comparecencia de Sánchez, la comisión de investigación del Senado recibirá este jueves al exgerente del PSOE y actual presidente de Enusa, Mariano Moreno Pavón, y a la actual gerente, Ana María Fuentes.
Será la segunda comparecencia de Moreno, que ya negó el pasado septiembre que su nombramiento al frente de la empresa pública del uranio fuera una compensación por su silencio. Los populares consideran su testimonio clave para esclarecer el origen y destino de los fondos en metálico que, según la UCO, se movían dentro de Ferraz sin justificación contable.
La semana más decisiva para Sánchez
Con la comparecencia del presidente prevista para el 30 de octubre, el Gobierno afronta una semana crucial marcada por la expectación política y judicial.
En la Moncloa temen que se produzcan filtraciones o resoluciones judiciales que busquen condicionar el tono y el impacto mediático del interrogatorio, pero aseguran que Sánchez mantendrá la iniciativa y responderá sin evasivas.
«No hay nada que ocultar, y el presidente no elude ninguna pregunta», zanjan fuentes del Ejecutivo.
Sin embargo, el tono en los círculos políticos es inequívoco: la comparecencia del 30 de octubre podría convertirse en el examen más delicado del mandato de Sánchez, con el PSOE a la defensiva y la oposición decidida a aprovechar cada grieta judicial para estrechar el cerco sobre el presidente.

