El Gobierno de Sánchez equipa al Ejército con vehículos de marca china usados en bases militares españolas
En el marco de un programa de sostenibilidad para las Fuerzas Armadas, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en 2022 la compra de 170 furgones eléctricos de la marca china Maxus por 2,5 millones de euros. Estos vehículos, adjudicados por la Jefatura de Asuntos Económicos del Mando de Apoyo Logístico, se utilizan actualmente en tareas logísticas y de abastecimiento entre bases y acuartelamientos de todo el territorio nacional, según publica The Objective.
Preocupaciones internacionales y vetos recientes
En los últimos meses, Reino Unido e Israel han decidido prohibir el acceso de vehículos eléctricos chinos a sus instalaciones militares y centros de inteligencia. El motivo: el temor a que los sensores, cámaras y sistemas electrónicos integrados en estos vehículos puedan recopilar y transmitir información sensible a servidores en el extranjero.
El Ministerio de Defensa británico ha confirmado que en zonas sensibles, como las inmediaciones del edificio Pathfinder en la base aérea de Wyton —sede del Centro Nacional de Inteligencia Geoespacial—, se han impuesto restricciones de estacionamiento para estos vehículos.
En Israel, la prensa local informa de que las Fuerzas de Defensa han reducido la compra de modelos chinos como BYD y han vetado su acceso a instalaciones estratégicas como la Unidad de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información en Lotem.
Antecedentes de desconfianza tecnológica
Este caso se suma a otros episodios polémicos sobre la presencia de tecnología china en entornos sensibles en España, como el uso de Huawei en el sistema de escuchas Sitel, su instalación en sistemas del Ejército del Aire o las cámaras chinas vetadas en EE. UU. que vigilan la base conjunta de Morón de la Frontera.
La OTAN y Estados Unidos ya advertían desde 2018 del riesgo de integrar equipamiento chino en infraestructuras críticas, especialmente en el ámbito militar.
El riesgo operativo: bloqueo remoto de vehículos
Más allá del posible espionaje, existe el precedente del bloqueo remoto de vehículos. En Ucrania, dos Tesla Cybertruck usados por el líder checheno Ramzan Kadyrov dejaron de funcionar tras recibir una instrucción electrónica desde EE. UU., dejando patente la capacidad de desactivar a distancia este tipo de tecnología.