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Sánchez blinda su alianza con Bildu en un encuentro sin precedentes en Moncloa

Este encuentro, el primero de la historia en la sede del Ejecutivo, marca un nuevo nivel en la relación entre el PSOE y la izquierda abertzale
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe a la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, en el Palacio de la Moncloa. / Eduardo Parra
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe a la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, en el Palacio de la Moncloa. / Eduardo Parra

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado un nuevo paso en su relación con EH Bildu al recibir este jueves en el Palacio de la Moncloa a la portavoz de la formación abertzale en el Congreso, Mertxe Aizpurua. Se trata de la primera vez que un representante de EH Bildu es recibido oficialmente en la sede del Ejecutivo, en el marco de una ronda de contactos sobre política de defensa y seguridad nacional.

Mientras tanto, el Gobierno ha excluido expresamente a Vox, lo que ha provocado duras críticas desde la oposición. El líder de Vox, Santiago Abascal, ha denunciado lo que considera un "cordón sanitario" contra su partido, mientras se blanquea a quienes nunca han condenado el terrorismo".

Un encuentro inédito con gran carga simbólica

Hasta ahora, la única reunión oficial entre Sánchez y dirigentes de EH Bildu tuvo lugar el 13 de octubre de 2023 en el Congreso de los Diputados, en el contexto de las negociaciones para la investidura del presidente. En aquella ocasión, participaron tanto Aizpurua como el portavoz de la formación en el Senado, Gorka Elejabarrieta.

Sin embargo, el encuentro de este jueves marca un hito en la relación del Gobierno con el partido de la izquierda abertzale, al llevarse a cabo en Moncloa, el centro neurálgico del poder ejecutivo. Un gesto que trasciende lo meramente protocolario y que otorga una nueva legitimidad institucional a la formación.

Según fuentes del Gobierno, el objetivo de estas reuniones es reforzar consensos parlamentarios en materia de defensa, en un contexto de creciente inestabilidad internacional y compromiso con la OTAN. Además de Aizpurua, Sánchez se ha reunido con Alberto Núñez Feijóo (PP), Gabriel Rufián (ERC), Míriam Nogueras (Junts), Aitor Esteban (PNV), Ione Belarra (Podemos), Néstor Rego (BNG), Cristina Valido (Coalición Canaria) y Alberto Catalán (UPN).

Críticas del PP y Vox: "Un insulto a las víctimas del terrorismo"

El Partido Popular ha criticado duramente este encuentro, acusando al Gobierno de "normalizar la relación con los herederos de ETA". El portavoz del PP, Borja Sémper, ha señalado que "recibir a Bildu en Moncloa es un insulto a la memoria de las víctimas del terrorismo" y ha advertido de que esta reunión "legitima" a una formación que nunca ha condenado de forma clara los crímenes de la banda terrorista.

Por su parte, Santiago Abascal, líder de Vox, ha denunciado "la humillación para España" que supone este encuentro, mientras su formación ha sido excluida de la ronda de contactos. Abascal ha asegurado que la reunión con Aizpurua "demuestra que el Gobierno de Sánchez está dispuesto a negociar la seguridad nacional con quienes siempre han estado en el lado opuesto".

División interna en el PSOE

Aunque desde Ferraz han tratado de restar importancia al encuentro, sectores del PSOE han expresado en el pasado su malestar por la creciente relación del Gobierno con EH Bildu.

En 2020, el entonces presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, ya criticaron duramente el apoyo de EH Bildu a los presupuestos generales del Estado. Más recientemente, en 2023, la dirección del PSOE tuvo que enfrentar un nuevo escándalo tras conocerse que exmiembros de ETA habían sido incluidos en las listas electorales de EH Bildu.

A pesar de ello, Moncloa ha defendido estos acercamientos como un ejercicio de "normalidad democrática", argumentando que EH Bildu es un grupo parlamentario con representación legítima que ha facilitado la estabilidad del Gobierno en varias votaciones clave.

Un giro en la política de alianzas de Sánchez

Con este encuentro, Sánchez refuerza su estrategia de mantener y estrechar lazos con los partidos que han sido clave en su permanencia en el poder, entre ellos EH Bildu, ERC y Junts. A cambio de su apoyo parlamentario, el Gobierno ha impulsado medidas como la derogación de la sedición, la reducción de penas por malversación o la reforma de la ley de seguridad ciudadana, todas ellas reclamadas por sus socios.

Sin embargo, este movimiento profundiza la fractura política en España y plantea interrogantes sobre los límites de las alianzas del Ejecutivo. Mientras el PSOE sigue apostando por el diálogo con sus socios parlamentarios, la oposición denuncia una deriva peligrosa que blanquea a aquellos que nunca han roto completamente con su pasado.

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