¡Vergonzoso! Los gestos de la ministra Montero en el Congreso
Durante la intervención del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el intercambio entre este y el diputado del Partido Popular, Elías Bendodo, Montero no dudó en emplear gestos exagerados y provocativos que muchos interpretaron como una burla hacia la oposición.
Un comportamiento que desató las críticas
La escena se produjo mientras Bolaños replicaba a las acusaciones de Bendodo, quien cuestionó la implicación del presidente Pedro Sánchez en la entrada a España de Delcy Rodríguez, la número dos del régimen venezolano de Nicolás Maduro, en enero de 2020. Bendodo aseguró que tenía pruebas de que Sánchez estaba al tanto de la visita, afirmando que el presidente dio su aprobación a través de un mensaje a José Luis Ábalos.
En medio de este tenso intercambio, María Jesús Montero, sentada a la derecha de Félix Bolaños, se dirigió a la bancada del PP con risas, gestos de silencio y movimientos de las manos que parecían decir "tranquilos", en un intento de acallar a los diputados populares. La actitud de la ministra fue captada por las cámaras y rápidamente se viralizó en redes sociales, donde numerosos usuarios criticaron su comportamiento, considerándolo inapropiado para una figura de su rango.
Bolaños y Montero contra las acusaciones del PP
El intercambio entre Bendodo y Bolaños fue especialmente intenso. El diputado popular acusó a Pedro Sánchez de haber permitido la entrada de Delcy Rodríguez a España de manera ilegal, un incidente que ha generado controversia desde que salió a la luz. Bendodo calificó este hecho como una prueba irrefutable de la complicidad del presidente en un acto que, según él, debería haber provocado la dimisión de cualquier mandatario honesto.
Bolaños, sin embargo, minimizó las acusaciones y optó por ironizar con las afirmaciones de Bendodo, agradeciéndole por "difundir" sus pensamientos en el pleno. Luego, el ministro pasó al contraataque, acusando al Partido Popular de haber sido incapaz de frenar la corrupción que, según él, asoló a España durante los años en los que gobernaron. "¿Cuánto dinero se habrían ahorrado los españoles si hubieran ustedes investigado toda la corrupción que asoló al Partido Popular durante décadas?", lanzó Bolaños, apoyado en los gestos y muecas que continuaba haciendo Montero desde su escaño.
Reincidencia en los gestos provocadores
Este no es el primer incidente de este tipo protagonizado por María Jesús Montero. En una Sesión de control al Gobierno celebrada el pasado mes de junio, la ministra de Hacienda también fue noticia por sus muecas y aspavientos mientras intervenía el presidente Pedro Sánchez. Durante aquella sesión, Montero gesticuló de manera similar a la que se vio este miércoles, haciendo comentarios en voz alta como "¡Tranquilos, tranquilos hombre!" dirigidos a los diputados del PP. Al finalizar la intervención de Sánchez, aplaudió de manera exagerada y sarcástica, exclamando: "¡Muy bien, presidente!".
Además, en esa ocasión, las Nuevas Generaciones del Partido Popular acusaron a Montero de haber insultado a un diputado popular, llamándolo "cabrón" en medio de los acalorados debates. Aunque el incidente no fue captado con claridad, generó un fuerte malestar entre los miembros de la oposición, que vieron en ello una falta de respeto por parte de la vicepresidenta.
Apoyo gestual en los momentos críticos
Este tipo de actitudes por parte de Montero no se limitan únicamente al Congreso. En otras ocasiones, ha mostrado un estilo confrontativo que ha levantado cejas tanto dentro como fuera de su partido. Un ejemplo reciente fue su aparición en las calles frente a la sede del PSOE en Ferraz, donde se reunió con otros miembros del partido para apoyar a Pedro Sánchez tras la publicación de su "carta a la ciudadanía". En ese contexto, Montero fue captada golpeándose el pecho mientras gritaba "¡Fuerza, fuerza!" con los puños en alto, una imagen que reforzó la percepción de su carácter combativo.
Este tipo de gestos y actitudes, aunque celebrados por algunos sectores del PSOE, han generado críticas entre la oposición y ciertos analistas políticos, que consideran que Montero se excede en sus manifestaciones públicas. Para muchos, su comportamiento durante los debates parlamentarios refleja una falta de respeto hacia el resto de los representantes políticos y contribuye a enrarecer aún más el ambiente en el Congreso de los Diputados.
Reacciones de la oposición y en redes sociales
Tras el incidente, varias voces dentro del Partido Popular no tardaron en criticar la actitud de María Jesús Montero. Elías Bendodo fue uno de los primeros en señalar la "falta de seriedad" con la que la vicepresidenta y otros miembros del Gobierno abordan temas cruciales para el país. "Mientras nosotros hablamos de la entrada ilegal de una persona clave del régimen de Maduro, la ministra de Hacienda se dedica a burlarse de nuestra intervención. Este tipo de actitudes no son dignas de una vicepresidenta del Gobierno", declaró Bendodo tras la sesión.
En redes sociales, el comportamiento de Montero fue objeto de numerosos comentarios. Usuarios afines al Partido Popular y otros críticos con el Gobierno señalaron que la ministra parecía más interesada en provocar a la oposición que en debatir los temas importantes del día. El vídeo del momento se compartió ampliamente, acompañado de críticas hacia la "chulería" y la "falta de respeto" de la vicepresidenta.
El estilo confrontativo de Montero: ¿ventaja o desventaja?
La actitud desafiante de María Jesús Montero durante los debates parlamentarios ha sido interpretada de diversas maneras. Para algunos, su estilo combativo es una muestra de su carácter decidido y de su firmeza a la hora de defender las políticas del Gobierno. En un contexto político cada vez más polarizado, su capacidad para enfrentarse a la oposición sin titubeos es vista como una ventaja por parte de sectores del PSOE.