crisis migratoria

La regularización de Sánchez colapsa Extranjería y dispara la presión migratoria

El anuncio del Gobierno de Pedro Sánchez de una regularización extraordinaria de inmigrantes está provocando un colapso en los servicios de Extranjería, consulados y padrones municipales, además de un repunte de la presión migratoria en la frontera de Ceuta
Decenas de inmigrantes hacen cola en el Ayuntamiento de Valencia. / EP
Decenas de inmigrantes hacen cola en el Ayuntamiento de Valencia. / EP

El anuncio del Gobierno de Pedro Sánchez de una regularización extraordinaria de inmigrantes, que podría beneficiar a más de 500.000 personas, está provocando un colapso en los servicios administrativos vinculados a Extranjería, consulados y padrones municipales en distintos puntos de España, así como un aumento de la presión migratoria en la frontera de Ceuta, según confirman fuentes policiales y sindicales, según publica El Mundo y La Gaceta.

Aunque el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha señalado que los trámites no podrán iniciarse hasta el mes de abril, el anuncio ha generado un efecto inmediato. Miles de personas están intentando adelantar la obtención de documentación clave, como certificados de empadronamiento o antecedentes penales del país de origen, lo que ha derivado en largas colas, saturación de citas previas y aglomeraciones.

Uno de los puntos más afectados es el Consulado de Argelia en Alicante, donde centenares de personas permanecen desde hace días en los alrededores para intentar obtener uno de los 400 números diarios que se reparten para trámites presenciales. La Policía Nacional mantiene acordonada la zona para evitar altercados y ordenar las colas, ante una afluencia que afecta a ciudadanos procedentes de toda la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Ceuta y Melilla.

Situaciones similares se repiten en Barcelona, donde el consulado argelino ha llegado a ampliar horarios e incluso abrir durante el fin de semana ante una afluencia que alcanza el millar de personas diarias, y en Canarias, donde el consulado de Marruecos concentra un elevado volumen de solicitudes. En paralelo, los ayuntamientos registran un fuerte incremento de peticiones de empadronamiento, especialmente en grandes ciudades como Valencia, donde las citas disponibles están agotadas.

Los sindicatos del sector público, en especial la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), advierten de que los expedientes de Extranjería han aumentado más de un 25% desde el anuncio y denuncian la ausencia de un plan de refuerzo de personal y medios. Alertan de una saturación generalizada, fallos en las aplicaciones informáticas y retrasos acumulados, y no descartan movilizaciones o huelgas si la situación no se corrige.

De forma paralela, la frontera de Ceuta atraviesa uno de los momentos de mayor tensión migratoria de los últimos años. Fuentes de la Guardia Civil señalan que, tras la aprobación del decreto de regularización, se han intensificado los intentos de salto a la valla, con una estrategia más dispersa que obliga a repartir efectivos a lo largo de todo el perímetro. Desde la entrada en vigor de la medida, se estima que cerca de 300 inmigrantes han logrado acceder de forma irregular a territorio español.

Las fuerzas de seguridad advierten además del papel creciente de las mafias de tráfico de personas, que utilizan redes sociales y canales cerrados para difundir en tiempo real los saltos exitosos, animar a nuevos intentos y presentar la regularización como una oportunidad inmediata. Esta actividad ha coincidido con el desplazamiento de centenares de inmigrantes hacia la zona fronteriza, detectado por las autoridades marroquíes.

El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, con capacidad para algo más de 500 plazas, alberga actualmente cerca de 800 personas, lo que refleja el impacto directo del aumento de entradas. Las fuentes consultadas advierten de que la combinación de señales políticas, saturación administrativa y acción coordinada de redes criminales está tensionando al límite los recursos de seguridad y atención social.

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