Prostíbulos y familia: "Se acabó la piedad", el PP redobla el ataque a Sánchez
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha protagonizado una de las intervenciones más duras de su carrera política en el Congreso de los Diputados, abriendo lo que su partido ya denomina "la madre de todas las batallas" contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En un tono inusualmente agresivo, Feijóo acusó a Sánchez de haber vivido “a título lucrativo del negocio de la prostitución”, en referencia a las actividades empresariales del padre de su esposa, Begoña Gómez, relacionadas con saunas y prostíbulos en Madrid.
Un giro de guion político
Lo que hasta ahora eran asuntos vedados para la política institucional —la vida privada y los vínculos familiares del presidente— pasaron de forma frontal al centro del debate. “¿Con quién está viviendo usted? ¿De qué prostíbulos ha vivido usted?", espetó Feijóo desde la tribuna. "Ha sido partícipe a título lucrativo del abominable negocio de la prostitución. Y ahora quiere usted ilegalizar su biografía", continuó, visiblemente alterado.
Las declaraciones causaron un terremoto político inmediato, tanto por su crudeza como por su carga simbólica: el líder del PP ha cruzado una línea hasta ahora evitada incluso en los momentos más tensos del parlamentarismo español reciente.
El PP aplaude el cambio de estrategia
Fuentes internas del Partido Popular han celebrado la contundencia de Feijóo. "Se acabó la piedad", señalaron a varios medios tras la sesión plenaria. El cambio en el tono del presidente del PP se produce tras el reciente congreso nacional que le ha otorgado plenos poderes para liderar la formación con un respaldo del 99,24%. Ese aval parece haberle empujado a abandonar su estilo más moderado para adentrarse en un nuevo ciclo político sin concesiones.
La dirección nacional del PP considera que Feijóo ha dejado atrás el papel de “líder templado” para pasar a liderar el combate directo contra el sanchismo, en un momento en que el PSOE afronta una oleada de escándalos judiciales: el caso Ábalos, el caso Cerdán, las investigaciones sobre Begoña Gómez y el hermano del presidente, entre otros.
El detonante: una acusación personal de Sánchez
Según fuentes del entorno de Feijóo, el punto de ruptura llegó tras una acusación lanzada por Sánchez durante el debate. El presidente insinuó que el único que había tenido “una relación estrecha con un delincuente condenado” era Feijóo, aludiendo indirectamente a antiguos vínculos con Marcial Dorado. La réplica de Feijóo fue inmediata y letal: "No se compare conmigo. He sido honesto. No se lo acepto".
A partir de ahí, el líder del PP abrió la caja de Pandora. Mencionó directamente los ingresos que la familia de Sánchez habría recibido de negocios relacionados con prostíbulos —en particular, tres saunas de ambiente gay y un local de alterne regentados por el padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez— y el uso de esos fondos para pagar la vivienda del entonces matrimonio en Pozuelo antes de su llegada a Moncloa.
Reacciones cruzadas
En los pasillos del Congreso, la conmoción era evidente. Diputados del PSOE evitaron responder directamente. El presidente del Gobierno se limitó a replicar que "cuando se acude al ataque personal es porque no hay argumentos políticos", mientras que desde el entorno de Feijóo aseguran que aún no ha dicho todo lo que tiene preparado.
El discurso también incluía menciones a José Luis Ábalos y Koldo García, acusados de participar en una red de comisiones ilegales, y a Santos Cerdán, sobre el que Feijóo dijo que ya no puede “hacer guarradas con las urnas” porque “lo tienen en la cárcel”.
La escena dejó clara una cosa: la legislatura entra en una nueva fase de confrontación total. En palabras de un diputado del PP: "Esto ya no es una batalla política, es un ajuste de cuentas con el poder". Con el horizonte electoral de Castilla y León y Andalucía en 2026, el Partido Popular ha decidido dinamitar los tabúes y forzar a Sánchez a rendir cuentas no solo por sus políticas, sino también por su entorno más personal y familiar.