protestas

Policías y guardias civiles se rebelan contra Sánchez: "Nos vende al separatismo con la cesión de fronteras"

Un centenar de agentes protestan frente al Congreso contra la entrega de la inmigración a Cataluña en un acto respaldado por Feijóo y Vox

Dos muñecos del presidente del Gobierno y el líder de Junts durante una concentración de una docena de sindicatos de Policía y asociaciones de la Guardia Civil. / Eduardo Parra
Dos muñecos del presidente del Gobierno y el líder de Junts durante una concentración de una docena de sindicatos de Policía y asociaciones de la Guardia Civil. / Eduardo Parra

La indignación en los cuerpos de seguridad del Estado ha estallado este miércoles frente al Congreso de los Diputados. Un centenar de policías y guardias civiles han protagonizado una protesta histórica contra el acuerdo alcanzado por PSOE y Junts, que permitirá a la Generalitat asumir competencias en materia de inmigración y control de fronteras.

Los manifestantes, convocados por doce organizaciones policiales, han acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de "desmantelar la seguridad nacional" y han exigido la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Entre pancartas con lemas como "Sánchez nos vende, Marlaska se esconde", los agentes han portado muñecos con las caras del presidente y del fugado Carles Puigdemont, en un gesto de denuncia ante lo que consideran un atropello constitucional sin precedentes.

Feijóo: "Este pacto es una humillación para la soberanía nacional"

La protesta ha contado con el respaldo de Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, y varios diputados de Vox, entre ellos Javier Ortega Smith. En declaraciones a los medios, Feijóo ha sido tajante:

"La seguridad de España pasa por no desmantelar nuestras fronteras ni entregar la inmigración a quienes quieren romper el país".

El presidente del PP ha advertido de que este acuerdo "no solo es malo para Cataluña, sino para el conjunto de la soberanía nacional", y ha reiterado su compromiso de revocar esta cesión si llega a la presidencia del Gobierno.

Por su parte, el diputado de Vox, Javier Ortega Smith, ha calificado la medida como "otra traición de Sánchez a los españoles", recordando que "tras los indultos, la amnistía, la condonación de deuda y los privilegios fiscales, ahora toca ceder la soberanía nacional de las fronteras y la política de inmigración".

"Un atentado contra la Constitución": la denuncia de los policías

Durante la protesta, los organizadores han leído un manifiesto demoledor, en el que acusan al Gobierno de Sánchez de "desguazar el Estado y sus instituciones" en su intento de "contentar al separatismo a cualquier precio".

"Sánchez está dispuesto a arriesgar la seguridad nacional y mentir a Europa solo para mantenerse en el poder", denuncia el documento.

Los agentes han alertado de que la cesión de competencias migratorias "no solo es una vergüenza, sino un peligro innecesario para España y para toda Europa", señalando que el control de fronteras es un asunto de Estado y no una moneda de cambio con los independentistas.

Además, han cargado contra Marlaska, al que acusan de "encubrir a los separatistas y facilitar la ilegalidad", en lugar de proteger la legalidad y la seguridad de los ciudadanos.

"Un presidente que miente y un ministro del Interior que se pone de perfil son indignos de seguir en sus cargos", concluye el manifiesto.

El independentismo avanza y España retrocede

Esta protesta se enmarca en un contexto de cesiones continuas del Gobierno al separatismo, que han generado una fuerte reacción en sectores constitucionalistas y en los cuerpos de seguridad. Con esta medida, los agentes alertan de que el Gobierno de Sánchez ha cruzado una nueva línea roja, sentando un peligroso precedente que podría derivar en un país descoordinado, fragmentado y sometido a los chantajes del independentismo.

Las preguntas quedan en el aire: ¿Qué más está dispuesto a ceder Sánchez? ¿Cuánto costará a los españoles su permanencia en La Moncloa?

Desde el PP y Vox aseguran que este pacto será revertido si llegan al Gobierno. Mientras tanto, la indignación crece en las calles, y la protesta de hoy es solo la primera muestra de la resistencia de quienes defienden la unidad y seguridad de España.

Comentarios