Pilar Alegría niega toda vinculación con la supuesta fiesta de Ábalos en Teruel: "No hablo de hipótesis"
La ministra afirma que no hay parte policial alguno y anuncia acciones legales por lo que califica como “difamaciones sin prueba”
La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ha negado rotundamente cualquier conocimiento o vinculación con la supuesta fiesta organizada por José Luis Ábalos en el Parador de Teruel en septiembre de 2020. Compareciendo este jueves ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, Alegría ha asegurado que "jamás" fue informada ni fue testigo de ningún evento irregular durante su estancia en el establecimiento y ha añadido que "pone la mano en el fuego" por la inexistencia de cualquier parte de la Policía Nacional relativo a la noche en cuestión.
"No me gusta hablar de hipótesis. Jamás escuché, vi o supe nada. Entiendo que no percibiera nada porque, sencillamente, no ocurrió nada", ha afirmado de forma categórica ante los senadores.
Desmentido formal y advertencia legal
Alegría, entonces delegada del Gobierno en Aragón, se hospedaba en el Parador de Teruel durante la visita institucional para la inauguración de un tramo ferroviario. La ministra ha precisado que su equipo reservó seis habitaciones y que ella ocupó la 208, mientras que Ábalos se alojó en la suite 101.
"Me enteré de todo esto en la comparecencia del director del Parador de Teruel. No hay ningún parte policial. Y si alguien afirma lo contrario, lo tendrá que probar. Por eso anuncio acciones legales contra quienes traten de vincularme con esa historia sin prueba alguna", ha declarado. En los últimos meses, ha denunciado ser víctima de acoso e insultos en redes sociales por coincidir con Ábalos en el establecimiento.
Versión de los empleados y publicaciones previas
El testimonio de Alegría llega en respuesta a una serie de informaciones publicadas desde abril por OKDiario, que detallan que el exministro Ábalos habría celebrado una fiesta en el parador con la participación de prostitutas trasladadas en furgoneta desde Valencia. El reportaje citaba a varios empleados del establecimiento que afirmaban que la habitación quedó "completamente destrozada" y mencionaban incluso la presencia de "restos de sustancias ilegales". Ábalos ha negado los hechos y ha calificado la información como un "bulo", anunciando también que emprenderá acciones legales.
En paralelo, el director del Parador de Teruel aseguró en su propia comparecencia que "no hubo destrozos" y no consta parte alguno por incidentes aquella noche.
Una polémica que se repite: el caso de Sigüenza
Este episodio recuerda al que, según THE OBJECTIVE, tuvo lugar en el Parador de Sigüenza (Guadalajara) en mayo de 2021, pocas semanas antes del cese de Ábalos como ministro. De nuevo, se menciona una supuesta fiesta nocturna, con la presencia de prostitutas, Koldo García, varios escoltas y restos de cocaína. En esta ocasión, el nombre del exministro no figura en el registro oficial, aunque varios trabajadores del parador aseguraron que su presencia fue anunciada por correo como la de un "cliente VIP que no se daba de alta", y que la reserva se hizo a nombre de un tercero.
El propio director del parador, Fernando Tizón, firmó un certificado asegurando que Ábalos no constaba como huésped en los registros.
Desgaste político y respuestas en cadena
La ministra Alegría se ha convertido en el quinto miembro del Gobierno en comparecer por el caso Koldo, tras las intervenciones de Óscar López, María Jesús Montero, Óscar Puente y Ángel Víctor Torres. Todos ellos han rechazado conocimiento o responsabilidad en los hechos relacionados con las tramas de corrupción y fiestas atribuibles al entorno de Ábalos y Koldo García.
La defensa cerrada de Alegría y su intención de llevar a los tribunales cualquier acusación sin fundamento son parte del intento del Gobierno de frenar el desgaste político que supone la sucesión de escándalos en torno al caso. Sin embargo, el impacto mediático de estas informaciones y la creciente presión desde la oposición dificultan mantener el control del relato.
Mientras tanto, la comisión del Senado seguirá recibiendo comparecientes y el caso continúa alimentando titulares. La versión oficial del Gobierno busca cerrar filas, pero los testimonios de empleados, las contradicciones sobre registros y el contexto de las investigaciones en curso siguen generando nuevas dudas y líneas de investigación abiertas.