Una patrullera, escoltas y 40 guardias civiles: así se protege a Sánchez en La Mareta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad en la Residencia Real de La Mareta (Lanzarote) mientras disfruta de sus vacaciones junto a su familia casi al completo. Hasta 20 escoltas velan directamente por su protección, mientras que 40 guardias civiles, incluyendo agentes de Presidencia y del GRS (Grupo de Reserva y Seguridad), se encargan de la vigilancia exterior y del perímetro. Una patrullera fondea frente a la residencia, situada en Costa Teguise, para mantener la zona de exclusión marítima y evitar grabaciones o acercamientos no autorizados, según publica OkDiario.
Dispositivo de seguridad y logística
El presidente dispone de cuatro coches oficiales para sus desplazamientos por la isla, además de contar con aeronaves oficiales, como el Falcon y el Super Puma, utilizados también en recientes viajes a las comunidades afectadas por los incendios.
Los agentes del GRS, encargados de la vigilancia externa, han tenido que alojarse en habitaciones compartidas de hoteles cercanos, sin aire acondicionado, mientras que los de Presidencia ocupan alojamientos de categoría superior. Los guardias civiles trabajan por turnos, lo que requiere la rotación de agentes provenientes de otras regiones, con el consiguiente coste adicional.
Además, se han alquilado vehículos de alta gama para los desplazamientos internos del presidente, su familia y el personal de apoyo a la residencia.
Toda la familia en La Mareta
Durante estas vacaciones, Sánchez está acompañado de su esposa, Begoña Gómez, sus hijas, sus padres y su cuñado, junto a la familia de este último. La Residencia Real de La Mareta, propiedad de Patrimonio Nacional, fue cedida por el Rey Felipe VI para su uso en interés del turismo y actividades oficiales del país.
La residencia cuenta con nueve bungalows, dos piscinas, zonas ajardinadas, pistas de tenis y baloncesto, y un helipuerto. Otros visitantes recientes han incluido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, así como al presentador Jesús Calleja. Sánchez permanecerá en la residencia, previsiblemente, hasta el 25 de agosto.
Un verano complicado
Este verano ha sido especialmente complicado para Sánchez, quien ha reducido al mínimo sus apariciones públicas. A esto se suma la nueva imputación de Begoña Gómez por el delito de malversación, que se añade a otras causas por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo. La mujer del presidente ha sido citada a declarar el próximo 11 de septiembre por el juez Juan Carlos Peinado.
Asimismo, el hermano del presidente, David Sánchez, está procesado por tráfico de influencias y prevaricación en relación con contrataciones efectuadas por la Diputación de Badajoz, donde también trabajaba su asesor, vinculado a Moncloa.
El despliegue en La Mareta refleja el esfuerzo del Gobierno por mantener la seguridad del presidente y su familia durante un verano marcado por controversias judiciales y la crisis de los incendios forestales en España.