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La última barbaridad de Montero: desprecia a profesores y sanitarios formados en las universidades privadas

Según Montero, estas titulaciones “no ofrecen garantías” y podrían poner en riesgo la calidad de servicios esenciales
María Jesús Montero, ayer, durante su intervención en Córdoba. / X
María Jesús Montero, ayer, durante su intervención en Córdoba. / X

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha reabierto este domingo el debate sobre el papel de las universidades privadas en el sistema educativo español. En un acto del PSOE en Puente Genil (Córdoba), la también líder de los socialistas andaluces ha puesto en entredicho la validez de las titulaciones expedidas por estas instituciones y, especialmente, la preparación de médicos y profesores que se gradúan fuera del sistema público.

"¿Podemos ponernos en manos de un médico formado en una universidad low cost?"

Durante su intervención, Montero advirtió que "no podemos permitir que proliferen universidades 'low cost' donde abaratan los costes a base de menor cualificación del profesorado, de exigir menos esfuerzo a los alumnos". A su juicio, estas prácticas comprometen los "estándares mínimos que permitan asegurar que el médico que se forma o el profesor que se forma tiene todas las garantías para que podamos la sociedad ponernos en sus manos".

Estas declaraciones refuerzan la línea discursiva del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que en los últimos días ha intensificado sus críticas a las universidades privadas. El propio presidente calificó recientemente a estos centros como "chiringuitos", cuestionando su aportación a la calidad educativa.

Una campaña sostenida contra la educación privada

No es la primera vez que Montero se pronuncia en estos términos. Hace apenas una semana, acusó a las universidades privadas de ser "la principal amenaza para la clase trabajadora", alegando que "no podemos consentir que alguien se compre el título mientras el hijo del trabajador, que no puede permitirse una matrícula, se queda fuera con un 13 de nota".

"La universidad pública es el horizonte de esperanza", sostuvo entonces, defendiendo que solo a través de la educación pública se puede garantizar la igualdad de oportunidades. "Si se democratiza la educación, se democratiza la sociedad", insistió.

Una polémica con doble rasero

Las palabras de Montero han desatado una nueva oleada de críticas, especialmente por la aparente contradicción entre el discurso del Gobierno y los antecedentes académicos de varios de sus miembros. La propia ministra estudió un posgrado en la Escuela de Alta Dirección y Administración (EADA), una institución privada, aunque este dato no aparece reflejado en su biografía oficial en La Moncloa, según reveló OKDIARIO.

Asimismo, Pedro Sánchez cursó su licenciatura en el Real Centro Universitario María Cristina, un centro privado adscrito a la Universidad Complutense, y se doctoró en la Universidad Camilo José Cela, también de carácter privado. Por su parte, su esposa, Begoña Gómez, obtuvo un título en la escuela de negocios M&B, sin homologación oficial, y más recientemente un diploma del MIT, considerado el mejor centro universitario del mundo, pero también de naturaleza privada.

Reacción del sector educativo y contradicciones evidentes

Las declaraciones de Montero no han pasado desapercibidas en el ámbito universitario. Fuentes consultadas por El Debate recuerdan que varias universidades privadas españolas —como la de Navarra o la Pompeu Fabra— figuran entre las mejor valoradas en los rankings internacionales. De hecho, el grado de Medicina de la Universidad de Navarra ocupa posiciones destacadas en clasificaciones como el QS Europe 2025, lo que contradice el argumento de la ministra sobre una supuesta baja calidad formativa en estos centros.

Además, estas afirmaciones coinciden con una campaña del Ejecutivo para endurecer los requisitos legales para la creación de nuevas universidades privadas, mediante un real decreto que será aprobado este mes de mayo. El objetivo declarado es garantizar una "educación de calidad", aunque críticos de la medida alertan de que podría restringir la libertad educativa y generar una sobrerregulación innecesaria.

Apelación al PP y contexto político

En el mismo acto, Montero lanzó también un mensaje político al Partido Popular, instándole a "romper con Vox" y a "estar donde se le necesita", en referencia a las medidas que el Ejecutivo pretende aprobar para mitigar el impacto de los aranceles de Estados Unidos sobre la economía española. Según la vicepresidenta, el Gobierno ha dado "una respuesta radicalmente distinta a crisis anteriores", y reclama al PP que "apoye ahora, cuando hay que proteger el tejido productivo".

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