«Muchísimas cosas buenas»: así defendió Peramato la ley del 'solo sí es sí'
El Gobierno ha nombrado a Teresa Peramato como nueva fiscal general del Estado, apenas unos días después de que el Tribunal Supremo inhabilitara a Álvaro García Ortiz por un delito de revelación de secretos. El rápido relevo reabre el debate sobre la figura de Peramato, quien defendió públicamente la ley del “solo sí es sí”, la misma reforma penal que provocó la excarcelación de más de 100 violadores y la rebaja de condena a más de 1.000 agresores sexuales, según publica OkDiario.
Peramato, que fue fiscal de Sala Delegada de Violencia sobre la Mujer y presidenta de la Unión Progresista de Fiscales (UPF) entre 2019 y 2021, afirmó en una entrevista que la norma impulsada por Irene Montero tenía «muchísimas cosas buenas» y ofrecía una «mayor protección» a las víctimas. Sin embargo, el impacto real de la ley derivó en un efecto contrario al esperado: centenares de agresores sexuales se beneficiaron de reducciones de pena por la aplicación de la ley penal más favorable.
Una defensa firme de la ley pese al repunte de beneficios a agresores
En 2022, cuando ya se habían producido las primeras reducciones de condena, Peramato sostuvo que era «prematuro» plantear una modificación de la ley. Aseguró que debía «apreciarse en lo que vale» y la calificó como un «paso adelante» porque establecía la exigencia del consentimiento expreso en las relaciones sexuales, algo que, a su juicio, reforzaba la protección de «mujeres, niñas y niños».
La nueva fiscal general destacó además que un «beso» o un «tocamiento» en zonas erógenas —como «el pecho, el trasero o la nuca»— debía ser considerado un acto de naturaleza sexual incluso «con independencia de la intención».
Un año más tarde, Peramato insistió en los presuntos «muchísimos beneficios» de la Ley de Garantía Integral de la Libertad Sexual, aunque admitió que habían quedado «opacados» por las excarcelaciones y reducciones de pena derivadas del derecho transitorio. En 2023 afirmó que el debate público se había centrado «exclusivamente» en esas excarcelaciones y lamentó que quedaran fuera del foco otros 61 artículos dedicados a prevención, apoyo y reparación de víctimas.
Un nombramiento en plena crisis institucional
El Gobierno se ha apresurado a designar a Peramato tras la inhabilitación de García Ortiz, condenado por filtrar información para perjudicar políticamente a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso. Su llegada al frente del Ministerio Fiscal se produce, además, en un momento de fuerte tensión entre Moncloa y el Poder Judicial, tras las críticas del Ejecutivo al fallo del Supremo.
La nueva fiscal general ha asegurado en múltiples ocasiones que se situará «al lado de las víctimas» y ha reconocido la «rabia» y la «consternación» generadas por las rebajas de condenas. Aun así, ha subrayado la necesidad de «superar» esta etapa y trabajar para que «no vuelvan a repetirse situaciones similares» en el futuro.