'CASO FISCAL GENERAL'

Un móvil desaparecido y mensajes borrados: el escándalo del fiscal se agrava

La acusación popular denuncia nuevos indicios comprometedores: un móvil desaparecido, mensajes eliminados y un comportamiento errático del fiscal durante el juicio, que cambió de actitud según avanzaban las pruebas
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. / EP
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. / EP

La sentencia contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, continúa generando controversia. Juan Antonio Frago, abogado de la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF) y acusación popular en el juicio, aseguró en una entrevista en EsRadio que aún existe un teléfono del fiscal cuyo paradero no ha sido esclarecido, según publica El Debate.

Frago afirmó que, aunque el fallo completo todavía no se ha hecho público, ya se ha adelantado parte del contenido. Señaló que, si bien la condena podría haber sido más dura, se debe tener en cuenta la complejidad del caso y las presiones que ha afrontado el tribunal. «Hay que ver el vaso medio lleno», comentó el abogado, destacando el esfuerzo del tribunal ante la magnitud del asunto.

En cuanto al comportamiento de García Ortiz durante el juicio, Frago explicó que la actitud del fiscal fue cambiando a medida que avanzaban las pruebas. Indicó que, en momentos clave —como los testimonios de Almudena Lastra y Julián Salto—, el fiscal mostró un claro malestar, mientras que con testigos más favorables se mostraba visiblemente más relajado. «El fiscal iba cambiando su cara por momentos», apuntó.

Uno de los puntos centrales del juicio fue la prueba relacionada con la filtración de información confidencial, concretamente una nota de prensa. Frago afirmó que García Ortiz reconoció ser el autor de la nota, y subrayó que en su contenido se revelaban datos sobre González Amador. Sobre la filtración en sí, destacó la falta de claridad sobre la autoría, aunque recordó que varios periodistas ya tenían esa información días antes de su publicación.

Frago también se refirió al borrado de mensajes por parte del fiscal general, insinuando que pudo responder a un intento de eliminar pruebas comprometedoras. «García Ortiz los borró porque hay muchas más cosas que, si llega a detectar la UCO, tendríamos varias causas penales abiertas», aseguró. Añadió que la eliminación de pruebas es un indicio evidente de que se quiere ocultar información, comparándolo con la desaparición de evidencias en delitos graves.

Otro aspecto destacado fue la imagen de la Fiscalía, que según Frago ha quedado seriamente dañada. Señaló que, incluso a nivel internacional, se está cuestionando la capacidad del Ministerio Fiscal para dirigir investigaciones cuando su máximo responsable se enfrenta a una condena sin que se haya aclarado quién fue el autor de la filtración.

Finalmente, Frago criticó la estrategia de defensa de García Ortiz, acusándola de presentar documentos y argumentos que, a su juicio, únicamente buscaban despistar y desviar la atención sobre los hechos principales.

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