'Caso Delcygate'

Interior asciende al mando del Delcygate al segundo rango más alto

La nueva promoción supone el tercer ascenso de Blanes desde la polémica noche de enero de 2020 y ha generado malestar interno en la Guardia Civil
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. / EP
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. / EP

El Ministerio del Interior ha vuelto a promocionar al mando de la Guardia Civil que dirigió el operativo del conocido ‘Delcygate’. El departamento que encabeza Fernando Grande-Marlaska ha ascendido a David Blanes al rango de general de división, el segundo empleo más alto del Cuerpo, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Se trata del tercer ascenso de Blanes desde la polémica noche de enero de 2020 en la que la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez aterrizó en Barajas pese a tener prohibida la entrada en territorio europeo. Entonces, Blanes era teniente coronel y responsable de la Unidad Fiscal y Aeroportuaria del aeropuerto madrileño.

Un ascenso que lo blinda hasta 2030

Con este nuevo movimiento, Interior blinda a Blanes en la cúpula de la Guardia Civil hasta julio de 2030, incluso aunque se produzca un cambio de Gobierno tras las elecciones generales previstas para 2027. Fuentes del Instituto Armado explican que, de haber permanecido como general de brigada, habría pasado a la reserva ese mismo año por cumplir el límite legal de permanencia en el empleo.

El ascenso a general de división le permite prolongar su carrera tres años más, consolidándolo como una de las figuras clave del actual organigrama. Desde octubre de 2024, Blanes ejerce además como mano derecha de la directora general, Mercedes González, al frente del Gabinete Técnico.

Malestar en la Guardia Civil

La promoción ha generado un profundo malestar interno, especialmente en la escala de oficiales. Distintas fuentes cuestionan abiertamente los méritos profesionales de Blanes y recuerdan que el Tribunal Supremo ya anuló en 2024 su anterior ascenso a general de brigada por considerarlo ilegal.

El Alto Tribunal concluyó entonces que Interior no motivó adecuadamente la decisión y se saltó a otros mandos mejor valorados, entre ellos el coronel Diego Pérez de los Cobos, que recurrió el nombramiento y obtuvo la razón judicial.

«No hay nadie en el Cuerpo que considere este ascenso merecido», denuncian fuentes internas, que alertan de un precedente peligroso que erosiona los principios de mérito y capacidad tradicionalmente defendidos en la Guardia Civil.

Un precedente que preocupa

En el seno del Instituto Armado se advierte de que este tipo de decisiones tiene consecuencias directas en la autoridad de los mandos y en el funcionamiento interno del Cuerpo. «Cuando todos saben a qué se debe un ascenso, la credibilidad del general queda muy dañada», señalan.

También se alerta del impacto institucional: «La Guardia Civil siempre ha servido al Estado, no al Gobierno de turno. Ese principio se está debilitando».

Una maniobra ya conocida

No es la primera vez que Interior protege a Blanes. En 2024, ante la inminente sentencia del Supremo, fue trasladado a un puesto de la cúpula donde no era obligatorio ostentar el rango de general, lo que permitió mantenerlo pese a la anulación judicial de su ascenso.

Además, tras la sentencia favorable a Pérez de los Cobos, Blanes logró beneficiarse de una decisión excepcional del Supremo que evitó ejecutar la degradación, manteniendo así su posición en el escalafón.

Con este nuevo ascenso, Interior consolida definitivamente a uno de los protagonistas del Delcygate, pese a las resoluciones judiciales adversas y al creciente malestar interno en la Guardia Civil.

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