El Gobierno admite el uso del Falcon por parte de Begoña Gómez en un viaje no institucional
El Gobierno confirma que la esposa del presidente del Ejecutivo utilizó una aeronave oficial para regresar de un viaje privado a Estados Unidos
El Gobierno reconoce que Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, usó un avión oficial del Estado —el Falcon— para regresar de un viaje privado a Estados Unidos en 2019. La información, publicada por The Objective, confirma que el desplazamiento no fue inicialmente parte de la agenda institucional, sino una actividad vinculada a su rol en el sector privado.
Un viaje con fines no oficiales
Begoña Gómez participó en septiembre de 2019 en el evento ‘African Solutions, Global Challenges’, organizado por la Ford Foundation for Social Justice en Nueva York, en calidad de directora del Africa Center del Instituto de Empresa (IE). Días más tarde, se incorporó a la comitiva presidencial de Pedro Sánchez con motivo de la Asamblea General de la ONU.
Según la información oficial ofrecida por Moncloa, la esposa del presidente regresó a España en el Falcon, el mismo avión utilizado por Pedro Sánchez en su desplazamiento. Sin embargo, su presencia inicial en EE. UU. no formaba parte de ninguna agenda oficial del Gobierno. Se trataba de un viaje con fines académicos y empresariales, no institucionales.
Transparencia cuestionada
Durante años, Presidencia del Gobierno se negó a revelar detalles sobre este viaje, amparándose en la Ley de Secretos Oficiales de 1968. Solo después de una solicitud al Consejo de Transparencia, Moncloa admitió finalmente la presencia de Gómez en el Falcon, reconociendo que el viaje figuraba en la lista de desplazamientos oficiales desde 2018.
En la respuesta, el Ejecutivo señala que Begoña Gómez acompaña a Sánchez “cuando motivos de protocolo lo aconsejan”, y añade que su participación en actos públicos se produce “en calidad de cónyuge del presidente, no como cargo público”. Aun así, no se aporta una justificación detallada del uso de recursos estatales para fines personales o empresariales.
Precedentes y uso de medios públicos
El listado de viajes de Begoña Gómez incluye otros desplazamientos controvertidos, como su asistencia al concierto de despedida de Joan Manuel Serrat, considerado como acto oficial por La Moncloa, o su visita a la Feria Presura de la España Vaciada en Soria, donde participó como representante del proyecto G100, impulsado por Cives Mundi, una ONG subvencionada por fondos públicos.
Cabe destacar que Gómez llegó incluso a usar un despacho en La Moncloa para promocionar un proyecto privado vinculado a pequeñas y medianas empresas, una actuación que forma parte de las causas judiciales abiertas por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional.
Consecuencias políticas y judiciales
Este episodio se produce en un contexto particularmente delicado para el Gobierno. Begoña Gómez está imputada y bajo investigación judicial activa, mientras que la oposición exige explicaciones claras sobre todos sus desplazamientos y el uso de recursos estatales.
Partidos como el PP, Vox y Ciudadanos han pedido comparecencias urgentes y una auditoría de los viajes realizados por la esposa del presidente. Además, solicitan que se publique de forma íntegra la agenda de Gómez durante los viajes institucionales en los que ha participado y que se detallen los costes asumidos por el erario público.
Opacidad, Falcon y recursos del Estado
El uso del Falcon para fines no institucionales ha generado una amplia polémica desde el inicio de la legislatura. Este caso se suma a las críticas por la falta de transparencia del Gobierno de Pedro Sánchez en asuntos sensibles, como los procesos de adjudicación de contratos, los nombramientos políticos, o la ausencia de control sobre los familiares de altos cargos.
La presencia de Gómez en aviones oficiales con propósitos privados plantea serias dudas sobre el cumplimiento de las normas éticas de la función pública y la separación entre actividad gubernamental y actividades privadas.