La Generalitat envió la alerta de emergencia tras el aviso del Ministerio
El Mundo ha informado que, en el momento de la llamada, Morán se encontraba en la COP de Biodiversidad en Cali, Colombia, y advirtió a Pradas del riesgo de rotura de la presa de Forata, motivo por el cual se decidió enviar la alerta a la población desde Protección Civil.
Retraso en la alerta y responsabilidades compartidas
Tras la advertencia de Morán, la Generalitat envió el mensaje de alerta a los móviles de la población a las 20:11, aunque algunos dispositivos no lo recibieron hasta las 20:15, momento en el que ya había personas atrapadas y se estaban recibiendo llamadas desesperadas de varios alcaldes pidiendo ayuda. Sin embargo, el epicentro de la tragedia, en localidades como Paiporta, Benetússer o Catarroja, no fue causado por la rotura de la presa, sino por el desbordamiento del barranco del Poyo.
La Generalitat ha puesto el foco en la falta de información sobre el caudal del barranco del Poyo en el Centro de Coordinación Operativo Integrado (CECOPI), atribuyendo esta ausencia de datos a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que según el Gobierno valenciano, dejó de comunicar la evolución del caudal desde las 16:13 hasta las 18:43 horas. Según el Gobierno de Carlos Mazón, la CHJ no informó sobre el caudal del barranco del Poyo durante más de dos horas, un periodo en el que la situación se agravó rápidamente.
La CHJ ha respondido que su función es "brindar la información que se le requiere" y que cumplió con su cometido. Desde el Ministerio para la Transición Ecológica se ha añadido que en ningún momento la Generalitat solicitó información a dicho Ministerio aquel día. Además, aclaran que la CHJ se encarga de observar los caudales de ríos y presas principales, pero no de barrancos como el del Poyo, una competencia que, según el plan de emergencias, corresponde a las autoridades autonómicas.
Confusión sobre el sistema de alerta y el protocolo de emergencias
El sistema de alerta ES-Alert, que se activó más veces a partir del 30 de octubre, "no está todavía en ningún protocolo", según fuentes de la Generalitat. El presidente valenciano, Carlos Mazón, ha solicitado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, una revisión de los protocolos de alerta a la población para que situaciones como la de la DANA no se repitan. Además, el Gobierno valenciano ha enfatizado que la decisión de enviar la alerta masiva se tomó tras la conversación entre Pradas y Morán, en la que este último admitió que no podía asegurar la estabilidad de la presa de Forata.
La Generalitat asegura que en el seno del CECOPI, en el que participaron representantes de la Delegación del Gobierno, la CHJ, la Guardia Civil, la Policía Nacional y la UME, se acordó la decisión de enviar la alerta masiva de forma conjunta, y sostiene que la responsabilidad no es exclusivamente suya. Sin embargo, desde el Gobierno central se recuerda que el mando de la emergencia reside única y exclusivamente en la Generalitat.
Retrasos y falta de comunicación en un momento crítico
Los correos electrónicos a los que ha tenido acceso EL MUNDO muestran que el último mensaje de la CHJ sobre el caudal del Poyo se envió a las 16:13 horas, cuando el flujo era de 28,7 metros cúbicos por segundo. A las 18:43, el caudal ya había alcanzado los 1.686 metros cúbicos, una cifra alarmante. La CHJ argumenta que, dado que ya estaban presentes en el CECOPI, la situación se estaba "controlando milimétricamente", con especial atención a la presa de Forata, cuyo riesgo de rotura, recordó el Ministerio, era una amenaza significativa a raíz de experiencias pasadas como la pantanada de Tous.
La Generalitat ha manifestado que el CECOPI "acordó mandar la alerta masiva previa deliberación y acuerdo de todos sus integrantes", y recalca que dicha decisión fue motivada principalmente por el temor a una posible ruptura de la presa, no por el desbordamiento del Poyo, un riesgo que comenzó a intensificarse desde las 17 horas. El retraso en la alerta y la falta de coordinación entre instituciones han sido objeto de críticas tanto por parte de los afectados como de las autoridades valencianas, que buscan aclarar la cadena de decisiones y responsabilidades en esta situación de emergencia.