Feijóo destroza Sánchez: “Confunde servir a los españoles con sacar tajada de ellos”
¡BOOM! Sánchez ha vuelto a demostrar lo que realmente es: un maestro del engaño y la manipulación. Este miércoles, en una sesión de control al Gobierno que se convirtió en un auténtico baño de realidad, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, desenmascaró el nuevo atraco fiscal del PSOE: quedarse con una buena parte de la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a través del IRPF.
Feijóo no se anduvo con rodeos y lanzó una de las frases más demoledoras del día:
"Confunde servir a los españoles con sacar tajada de ellos. Quedarse con la mitad del SMI no es progresismo ni justicia social."
¡ZAS! Y ahí estaba, al desnudo, la gran estafa socialista: mientras Sánchez y su pandilla de burócratas celebran con bombo y platillo la subida del SMI a 1.184 euros, se callan que el hachazo fiscal del IRPF se lleva buena parte de esa mejora.
Pero el socialista en jefe no tenía ninguna respuesta convincente. ¿Su única defensa? Lo de siempre: un recital de datos cocinados para vender que su gobierno es el mejor del mundo.
"Mucho mejor vivir con 735 euros al mes, que era lo que dejaron ustedes en 2018, que con los 1.184 euros de ahora", soltó Sánchez, como si el problema fuera lo que se cobra y no lo que el Estado saquea después.
FEIJÓO VA AL ATAQUE: “USTED NO PUEDE BAJAR A LA CALLE”
Pero Feijóo no iba a dejar que el presidente escapara tan fácil. Porque aquí no solo estamos hablando del expolio fiscal a los trabajadores con el sueldo más bajo, sino de toda la corrupción, el autoritarismo y la podredumbre que rodea a este gobierno.
El líder del PP aprovechó su intervención para recordarle a Sánchez su historial de escándalos, incluyendo:
- El fiscal general García Ortiz cazado borrando pruebas
- La sumisión vergonzosa de Sánchez a Puigdemont y los separatistas
- Las investigaciones por corrupción que acechan a su partido, su Gobierno, su hermano y su propia esposa
"Mire lo que dirán los progresistas del mundo de usted. Usted encerró a todo un Consejo de Ministros en una habitación esperando instrucciones del señor Puigdemont", le lanzó Feijóo, dejando en evidencia la humillación del Gobierno ante los separatistas catalanes.
Y el golpe de gracia:
"¿Sabe lo que dicen los españoles en la calle? No lo sabe, porque usted NO PUEDE bajar a la calle."
Y ahí quedó Sánchez, atrapado en su burbuja de privilegios, rodeado de asesores y guardaespaldas para evitar enfrentarse a la indignación real de la gente.
SÁNCHEZ SE ESCONDE TRAS SU “ESCUDO SOCIAL”
Pero claro, Sánchez hizo lo que mejor sabe hacer: huir del debate real y refugiarse en su discurso prefabricado sobre el “escudo social” del PSOE.
"Hemos reducido la desigualdad, hemos cerrado la brecha salarial y hemos desmontado todos los dogmas liberales", proclamó, como si eso justificara robar a los trabajadores a través de los impuestos.
Y para rematar su actuación hipócrita, atacó al PP por haber cambiado de postura respecto al decreto ómnibus, ese engendro legislativo que ha sacado adelante gracias a los separatistas de Junts.
"De repente obró el milagro: ya no hay palacete, ya no hay okupas, ya no hay escrúpulos. Cuando su voto era decisivo para revalorizar las pensiones, ustedes votaron que no", acusó Sánchez, en un burdo intento de desviar la atención.
SÁNCHEZ Y SU GOBIERNO EN CAÍDA LIBRE
Lo que vimos este miércoles no fue solo una batalla política más. Fue la prueba irrefutable de que el gobierno de Sánchez se tambalea.
El escándalo del IRPF del SMI ha abierto una guerra dentro del propio Gobierno, con Yolanda Díaz desmarcándose del PSOE y denunciando que no se le informó de la decisión, y Feijóo se lo ha querido recalcar "a Pablo Iglesias esto no se lo habrían colado". La izquierda se está despedazando, el PP huele la sangre, y Vox espera la caída definitiva del régimen de Sánchez.
La pregunta no es si Sánchez seguirá gobernando con su red de mentiras, sino cuánto tiempo más podrá sostenerlas antes de que los españoles le den la espalda de forma definitiva.
- El SMI tributa más que nunca.
- El PSOE se aferra al poder con los separatistas y la ultraizquierda.
- Los escándalos de corrupción siguen creciendo.