El exgerente del PSOE calla ante el Senado y traslada toda la presión a Pedro Sánchez
Mariano Moreno se acoge a su citación como testigo en el Supremo para no responder a los senadores; el PP advierte que será Pedro Sánchez quien deba explicarlo
El exgerente del PSOE y actual presidente de la empresa pública Enusa, Mariano Moreno Pavón, ha rehusado este jueves responder a las preguntas de los senadores durante su segunda comparecencia ante la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo.
Moreno ha alegado que se encuentra citado como testigo ante el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, por lo que ha decidido guardar silencio hasta esa declaración judicial. Su negativa ha dejado sin respuesta la pregunta central de la sesión: «¿Existe una caja B en el PSOE?»
Silencio ante la pregunta clave
Durante la sesión, los grupos de la oposición —PP, Vox y UPN— insistieron en obtener respuestas sobre el supuesto sistema de pagos en efectivo y sobres a dirigentes socialistas, revelado por los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Los senadores reclamaron a Moreno que aclarara si esos pagos estaban respaldados por facturas y tickets, si se trataba de una práctica extendida en todas las delegaciones del PSOE, o si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conocía o participó en ese sistema.
«¿Procedían los fondos del cajero? ¿De las bolsas que Carmen Pano dijo haber llevado a Ferraz? ¿Por qué la caja del PSOE se disparó un 240% entre 2018 y 2023?», preguntó la senadora de UPN Mar Caballero.
Ninguna de estas cuestiones obtuvo respuesta. Moreno, serio y con un cuaderno de notas en la mano, tomaba apuntes sin abrir la boca, amparándose en su futuro testimonio ante el Supremo.
La oposición acusa al PSOE de “institucionalizar la corrupción”
Desde Vox, los portavoces recordaron que la UCO considera que el mecanismo de pagos en metálico podría ser una forma de blanqueo de dinero, y que algunos de esos fondos no cuadran con las cuentas oficiales del partido.
Incluso aludieron a gastos personales vinculados al exministro José Luis Ábalos, relacionados con “fiestas privadas con prostitutas”, para sostener que el PSOE habría “institucionalizado la corrupción y pretendido normalizarla”.
El senador del PP Salvador Foronda pidió respeto al compareciente, aunque lamentó que su silencio “demuestra el propósito de fabricar una coartada que proteja a Sánchez”.
«Usted era el responsable de los pagos, de los cobros, de la caja y de las cuentas. Si no responde hoy, lo hará el presidente del Gobierno el próximo jueves», advirtió Foronda.
El PSOE defiende a Moreno y acusa al PP de “infundios”
Por su parte, el senador socialista José Latorre salió en defensa del exgerente, asegurando que su negativa a declarar demuestra su “honestidad y respeto a la Justicia”.
«Esta comisión se ha convertido en una herramienta de ataque puro y duro contra el Gobierno de España», afirmó Latorre, acusando al PP de promover una “campaña de infundios y manipulación”.
El PSOE sostiene que todos los pagos del partido están auditados por el Tribunal de Cuentas y por dos consultoras externas privadas, y rechaza que exista financiación irregular o fondos opacos.
Una comparecencia bajo la sombra del Supremo
La sesión se celebró una semana antes de que el propio Pedro Sánchez comparezca ante la misma comisión el 30 de octubre. El PP ya ha anunciado que exigirá al presidente que explique el origen del dinero en efectivo que circulaba por la sede de Ferraz.
Mientras tanto, el juez Leopoldo Puente interrogará el 29 de octubre a Mariano Moreno y a Celia Rodríguez Alonso, empleada de la Secretaría de Organización, señalada por la UCO como la encargada de entregar sobres con dinero a Koldo García y José Luis Ábalos.
Desde la oposición se da por hecho que, tras esa declaración, Moreno podría pasar de testigo a investigado, al considerarse que tenía “conocimiento directo de los flujos de efectivo” en el PSOE.
Sánchez, última palabra
Ante el silencio de Moreno, el PP y Vox coinciden en que será Pedro Sánchez quien deberá dar explicaciones sobre la presunta caja B del PSOE.
Fuentes populares insisten en que el interrogatorio al presidente será “la prueba definitiva” para esclarecer si existió financiación irregular y si los sobres en metálico entregados en Ferraz fueron pagos ordinarios o parte de un sistema paralelo de retribuciones.