¡Escándalo en Ferraz! Koldo asegura que destruyó armas por orden de Pedro Sánchez
El exasesor del Ministerio de Transportes Koldo García ha realizado una de las afirmaciones más graves hasta la fecha en el marco de sus declaraciones públicas tras el estallido del denominado caso Koldo. En una entrevista concedida a OKDIARIO poco antes de su ingreso en prisión, García asegura que en los bajos de la sede central del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, aparecieron dos pistolas y una escopeta sin documentación, y que Pedro Sánchez dio la orden de que fueran destruidas.
Según el testimonio del exasesor de José Luis Ábalos, el hallazgo se produjo en una zona de la sede socialista que «no se había revisado en mucho tiempo». Las armas —dos pistolas del calibre 9 milímetros y una escopeta paralela— carecían de guía de pertenencia, lo que, a juicio del propio García, las convertiría en armas ilegales conforme a la normativa vigente.
«Me llamaron trabajadores del partido para decirme que habían aparecido esas armas», relata. Posteriormente, siempre según su versión, Ábalos le comunicó que había hablado con Pedro Sánchez y que la instrucción era clara: «quitarlas de en medio».
«Las destruí con un soplete»
Koldo García afirma que fue él mismo quien se encargó de ejecutar la orden. Según su relato, trasladó las armas a una zona situada en una muga entre Vizcaya y Guipúzcoa, donde procedió a su destrucción utilizando un soplete, desmontando las piezas metálicas y fundiendo los componentes hasta hacerlos «totalmente irreconocibles».
«El exterior es plástico y el resto se puede desmontar rápidamente», explica, insistiendo en que las armas quedaron inutilizadas para siempre. Añade que se encontraban muy deterioradas y que, en su estado original, su uso habría sido «muy difícil» sin reparaciones profundas.
Preguntado por si alguien le dio las gracias por hacerlo, Koldo responde que no recibió ningún mensaje ni agradecimiento directo de Pedro Sánchez, aunque cree recordar que Ábalos sí recibió un «gracias» tras la operación.
Posibles implicaciones penales
Durante la entrevista, el propio Koldo García reconoce que la posesión de armas sin documentación es un delito, y admite también que su destrucción sin poner los hechos en conocimiento de la autoridad judicial podría constituir igualmente una infracción penal, así como una posible omisión del deber de denunciar.
«Me da la sensación de que sí», responde cuando se le pregunta si destruir las armas pudo ser delito. «Y no comunicarlo a la Justicia, también», añade.
No obstante, insiste en que actuó por obediencia y que no hizo preguntas sobre el origen de las armas ni sobre el motivo por el que se encontraban en la sede socialista. «Ojalá tuviera respuesta a todo», afirma.
Un episodio sin confirmación oficial
Hasta el momento, no existe confirmación oficial ni por parte del PSOE ni de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos u otras instancias sobre los hechos descritos por Koldo García. Tampoco consta, a día de hoy, ninguna actuación judicial conocida relacionada con la supuesta aparición de armas en Ferraz ni con su destrucción.
Las declaraciones se producen en un contexto de máxima presión judicial y mediática sobre el exasesor, investigado por presunta corrupción, tráfico de influencias y malversación en relación con contratos públicos durante la pandemia. En entregas anteriores, García ya había lanzado acusaciones de gran calado, como el supuesto «pitufeo» en las primarias del PSOE de 2017, aportaciones económicas del entorno familiar del presidente o vínculos de altos dirigentes socialistas con Venezuela.
Contexto político y cautela judicial
Fuentes jurídicas consultadas recuerdan que las declaraciones de un investigado deben ser valoradas con cautela, especialmente cuando se producen fuera de sede judicial y en un contexto de defensa personal. No obstante, subrayan que si los hechos fueran acreditados, podrían tener relevancia penal muy grave, al afectar a cuestiones como tenencia ilícita de armas, destrucción de pruebas y posible encubrimiento.
Por ahora, todo queda en el ámbito del testimonio, pendiente de verificación documental, pericial o judicial. La Fiscalía, la Audiencia Nacional o los juzgados competentes no han anunciado ninguna diligencia relacionada con este episodio concreto.
Mientras tanto, el relato de Koldo García añade un nuevo elemento explosivo a una crisis política y judicial que sigue creciendo y que mantiene bajo escrutinio a la cúpula del PSOE y al entorno más cercano del presidente del Gobierno.