Errejón acusa a la actriz Elisa Mouliaá de "denuncia falsa"
El político pide al juez que reabra el caso tras el archivo temporal, acusando a la defensa de Mouliaá de querer retrasar el procedimiento por razones injustificadas y perjudicar su derecho a la presunción de inocencia.
El diputado y exportavoz de Sumar, Íñigo Errejón, ha arremetido públicamente contra la actriz Elisa Mouliaá, quien lo acusa de abuso sexual. En un escrito dirigido al Juzgado de Instrucción Número 47 de Madrid y, subsidiariamente, a la Audiencia Provincial, Errejón denuncia lo que califica como una “maniobra de dilación maliciosa” y un intento de “abuso de derecho” por parte de la defensa de la actriz. Según su versión, la estrategia de la abogada de Mouliaá busca postergar el proceso de forma intencionada, perjudicando así su imagen pública y su derecho a defenderse ante el tribunal.
El enfrentamiento legal entre ambos comenzó cuando Mouliaá presentó una querella por abuso sexual, que Errejón ha calificado como “denuncia falsa”. En su respuesta, el político sostiene que el reciente aplazamiento del caso debido a la baja médica de la abogada de Mouliaá no es más que una “estratagema” para evitar que el caso avance y que las declaraciones de ambas partes sean escuchadas.
Un archivo temporal que abre nuevas disputas
El pasado lunes, el juez Adolfo Carretero acordó archivar temporalmente la causa hasta que la abogada de Mouliaá se reincorpore tras su baja médica. Según explica el juez en su resolución, la actriz “se ha negado a designar a otro abogado que la represente de forma temporal”, lo que ha llevado a esta paralización. Para Errejón y su equipo legal, esta decisión judicial es “jurídicamente absurda” y “procesalmente inconsistente”, pues consideran que el juez debió exigir un reemplazo que permitiera la continuidad del proceso.
Errejón reclama que el caso sea reabierto y que Mouliaá designe un nuevo abogado en un plazo máximo de 24 horas para que el procedimiento pueda avanzar. Según el político, la demora afecta gravemente su derecho a la defensa en un caso que, por su naturaleza, requiere una pronta resolución para salvaguardar su honor y presunción de inocencia en el ámbito público.
La "mala fe" y el "abuso de derecho" de la defensa de Mouliaá
En el escrito presentado al tribunal, la defensa de Errejón acusa a la abogada de Mouliaá de actuar con "mala fe" y de ejercer un claro "abuso de derecho" al negarse a designar un sustituto que permita la continuación de las diligencias. Para Errejón, el intento de extender este “limbo procesal” hasta la reincorporación de la abogada, prevista para marzo o abril de 2025, no es más que un intento de perjudicar su imagen y prolongar el desgaste mediático.
“Es incomprensible desde un punto de vista humano y jurídico”, se lee en el comunicado de la defensa, que subraya que el deseo de Errejón era declarar en sede judicial en la fecha inicial, para poder ofrecer su versión de los hechos y desmentir las acusaciones. El equipo legal de Errejón insiste en que la paralización del caso lo somete a un “proceso interminable sin precedentes” que vulnera sus derechos fundamentales.
La trascendencia mediática del caso y el derecho a la defensa
El caso, que ha generado una enorme repercusión pública, enfrenta ahora una situación en la que el político se siente atrapado en un “limbo judicial”. La defensa de Errejón subraya que este procedimiento no es “un simple caso civil”, sino una acusación penal de “graves conductas” que requiere, por su propia naturaleza, una tramitación ágil para evitar daños irreparables en su reputación. Cada día que el caso permanece paralizado es un día en el que el político ve su honor y su integridad personal en entredicho, afectado por lo que considera una acusación sin fundamento.
La declaración de Errejón: “una voluntad de esclarecer los hechos”
Errejón sostiene que, desde el principio, su intención ha sido aclarar los hechos y someterse a todas las pruebas necesarias para refutar las acusaciones. Su equipo legal señala que el político está preparado para dar “explicaciones detalladas” en sede judicial y que confía en que las diligencias probatorias desmuestren la falsedad de la denuncia. Para él, es esencial que el caso avance cuanto antes, tanto para proteger su presunción de inocencia como para dar una respuesta a los que han seguido el caso en los medios.
Un proceso que podría prolongarse hasta 2025
La decisión del juez de archivar temporalmente el caso y esperar la reincorporación de la abogada de Mouliaá podría hacer que el proceso no se retome hasta bien entrado el próximo año. Para Errejón, esta espera resulta “insoportable e injusta” y va en contra de los principios de una justicia rápida y eficaz. “La mala fe es evidente”, asegura su equipo, que insta al tribunal a tomar medidas para evitar lo que consideran una dilación innecesaria.
El impacto de las acusaciones y el llamado de Errejón a la justicia
Errejón ha reiterado en múltiples ocasiones su rechazo absoluto a las acusaciones, afirmando que el proceso judicial es el lugar adecuado para probar su inocencia y esclarecer los hechos. Para el político, cada día de retraso es un día en el que se menoscaban sus derechos y su imagen pública. Ahora, la última palabra la tiene el juez, que deberá decidir si reabre el caso y permite a Errejón ofrecer su declaración, o si mantiene el archivo hasta la reincorporación de la abogada de Mouliaá en 2025.
Este caso, con su alto componente mediático, representa un ejemplo claro de cómo las dilaciones procesales pueden afectar tanto a la presunción de inocencia como al derecho de defensa en un contexto público, dejando en evidencia la importancia de una justicia ágil que evite el perjuicio innecesario de los implicados.