estudios académicos

Dimite el consejero de Extremadura Ignacio Higuero tras revelarse que falsificó su currículum

Alegaba haber cursado una licenciatura en Marketing en 1993, 16 años antes de que esa titulación comenzara a impartirse en España

El exconsejero, Ignacio Higuero. / EP
El exconsejero, Ignacio Higuero. / EP

La crisis reputacional por títulos falsos vuelve a sacudir la política española. Ignacio Higuero de Juan, hasta hoy consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural de la Junta de Extremadura, ha presentado su dimisión irrevocable tras conocerse que incluyó en su currículum una licenciatura inexistente en Marketing.

Según reveló este jueves The Objective, Higuero aseguraba haber finalizado sus estudios de Marketing en el CEU en 1993, cuando dicha especialidad no comenzó a impartirse en España hasta el curso 2009/2010. El escándalo ha forzado una dimisión inmediata.

La presidenta del Ejecutivo autonómico, María Guardiola, ha aceptado la renuncia y anunciado la convocatoria de un Consejo de Gobierno extraordinario, en el que se formalizará el cese de Higuero y se designará a su sustituto o sustituta.

Una “decisión responsable” tras el descrédito académico

En un comunicado remitido a la prensa, el hasta ahora consejero —que ocupaba el cargo como independiente, tras haber militado en Vox— ha calificado su salida como una “decisión responsable”, con el objetivo de no perjudicar la estabilidad del Ejecutivo autonómico.

Ha agradecido la confianza de Guardiola y el trabajo conjunto con sus compañeros en la Junta, destacando su labor “al servicio de los ciudadanos del entorno rural de Extremadura”.

Otro caso más en la creciente lista de títulos falsificados

El caso de Ignacio Higuero no es aislado. Se suma a una larga lista de escándalos por falsificación de titulaciones académicas, algunos de ellos recientes, como el del líder del PSOE en Badajoz o el del expresidente del PSOE valenciano, ambos forzados a abandonar sus cargos por incluir formación inexistente o no acreditada.

La proliferación de este tipo de episodios no solo erosiona la confianza pública, sino que plantea un problema estructural sobre la verificación previa de currículums en las administraciones autonómicas y estatales.

El riesgo de banalizar el mérito

El escándalo Higuero no es simplemente una anécdota. Es una alerta institucional. En una democracia parlamentaria, el mérito y la verdad curricular no son decorado administrativo: son condiciones para la legitimidad del cargo público. Cuando se falsean, no sólo se engaña al votante: se degrada la cultura política.

El hecho de que este tipo de falsedades se descubran a posteriori —y no mediante procesos de control interno— evidencia una debilidad del sistema de nombramientos y supervisión que merece una reforma urgente.

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