Desmantelada en Alcorcón una “academia virtual de la yihad” dirigida a mujeres
La Policía Nacional ha detenido a dos mujeres en Alcorcón, en el marco de una operación contra el adoctrinamiento terrorista islamista. Las arrestadas están acusadas de haber organizado una compleja red de ingeniería social con apariencia de plataforma educativa religiosa, pero cuyo verdadero objetivo era adoctrinar a mujeres en la ideología yihadista afín al grupo terrorista DAESH.
La operación, dirigida por el Juzgado Central de Instrucción nº6 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, es resultado de una investigación iniciada en 2024 por la Comisaría General de Información, con el apoyo de la Brigada Provincial de Información de Madrid.
Según fuentes policiales, las detenidas gestionaban perfiles en redes sociales desde los que compartían contenido extremista elaborado por ellas mismas. Accedían a repositorios radicales vinculados a DAESH para difundir propaganda, tutoriales de capacitación y materiales de adoctrinamiento.
Una academia encubierta
Las autoridades describen esta estructura como una “academia virtual de la yihad”, centrada en la captación de mujeres. Aprovechando su supuesta autoridad religiosa, las arrestadas enseñaban contenido doctrinal manipulado para inducir a otras fieles musulmanas hacia posiciones extremas, incluyendo la justificación de la violencia.
Uno de los hechos más graves detectados fue el ensalzamiento por parte de una de ellas de la agresión violenta sufrida por seis mujeres en el metro de Barcelona en febrero de este año, un ataque que dejó a una víctima en estado grave.
Medidas de seguridad y prisión preventiva
Durante su actividad, las detenidas mantenían estrictas medidas de seguridad digital para evitar ser detectadas. No obstante, la labor de los investigadores permitió recopilar suficiente material probatorio para realizar los arrestos el pasado lunes.
Tras pasar a disposición judicial, el juez decretó prisión provisional para una de ellas, mientras que la otra ha quedado en libertad con medidas cautelares.
Las autoridades subrayan que este caso pone de relieve el riesgo creciente de radicalización en entornos digitales y especialmente la necesidad de prevenir el adoctrinamiento específico hacia mujeres, que en ocasiones operan en redes cerradas y menos visibles.