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David Sánchez agita las sospechas: pide un visado para Japón que no necesita

Investigado por prevaricación y tráfico de influencias, el hermano del presidente pidió un visado de larga estancia para Japón, país sin tratado de extradición con España

El hermano de Pedro Sánchez. / EP
El hermano de Pedro Sánchez. / EP

El hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, investigado por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en su contratación por la Diputación de Badajoz, ha solicitado un visado de reagrupación familiar para viajar a Japón, un permiso que no es necesario para los ciudadanos españoles en estancias turísticas inferiores a 90 días. La petición ha despertado suspicacias en la acusación particular, que había solicitado la retirada de su pasaporte por considerar que existe riesgo de fuga, ya que Japón no mantiene tratado de extradición con España.

Sánchez defendió ante la jueza Beatriz Biedma, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz, que su intención no es mudarse al país asiático, sino visitar en verano a su pareja y a su hija, que residen en la ciudad japonesa de Wakayama. Según su versión, el viaje tendría carácter temporal y no afectaría a su residencia física y fiscal en Portugal. Sin embargo, la acusación subraya que el visado elegido —el de reagrupación familiar— no se corresponde con un uso turístico, ya que permite estancias más largas y prolonga el tiempo legal de permanencia en el país más allá de los 90 días exentos de visado para turismo.

De acuerdo con la documentación de la embajada de Japón en España, este visado exige la presentación de una carta de invitación al embajador, así como un plan detallado del viaje, indicando lugares de estancia y alojamiento. Además, para hacerlo efectivo, Sánchez habría debido viajar antes de julio, lo que añade interrogantes sobre el momento y la finalidad real de la solicitud. Pese a estas circunstancias, la jueza decidió el pasado 31 de julio no imponer medidas cautelares y mantenerle el pasaporte, resolución que fue confirmada este lunes.

El entorno de la acusación plantea la pregunta: “¿Cómo de largas van a ser las vacaciones de David Sánchez en Japón?”. La inquietud se apoya en los vínculos que el investigado mantiene con el país: ha trabajado allí anteriormente —en 2012 realizó una ópera basada en flamenco para el Instituto Cervantes de Tokio—, habla japonés a nivel básico y cuenta con familiares directos que residen de forma estable en territorio nipón. La pareja de Sánchez, la japonesa Kaori Matsumoto, llegó incluso a trasladarse a España con un visado de la ONU para ocupar un puesto en la Oficina de las Naciones Unidas contra el Terrorismo en Madrid, creado con financiación del Gobierno español, aunque finalmente renunció y regresó a Japón cuando el caso judicial contra David Sánchez ya estaba en marcha.

Con estos antecedentes, y teniendo en cuenta que Japón es un país sin acuerdo de extradición con España, la acusación particular ha adelantado que volverá a solicitar la retirada del pasaporte para evitar lo que consideran un riesgo real de fuga. La defensa, por su parte, insiste en que Sánchez seguirá residiendo en Portugal y que cualquier viaje que realice será de carácter temporal y compatible con el procedimiento judicial en curso.

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