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Crisis en Ferraz: Sánchez sacrifica a Cerdán pero esquiva el adelanto electoral

Pedro Sánchez ha comparecido por primera vez desde la dimisión de Santos Cerdán para pedir perdón a la ciudadanía y anunciar una auditoría de las cuentas del PSOE, pero sin asumir responsabilidades políticas ni convocar elecciones anticipadas

El presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez. / EP
El presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez. / EP

Pedro Sánchez ha roto su silencio este jueves 12 de junio tras la dimisión de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, y lo ha hecho sin asumir responsabilidades directas ni anunciar cambios electorales. En una comparecencia celebrada en La Moncloa, el presidente ha optado por pedir perdón a la ciudadanía por haber confiado en la integridad de su ya excolaborador, pero ha descartado dimitir o convocar elecciones anticipadas.

Aunque la decepción es grande, la respuesta será siempre contundente”, ha sentenciado Sánchez, visiblemente afectado por la crisis interna que golpea al Partido Socialista a raíz de la publicación del informe de la UCO que señala a Cerdán en el amaño de las primarias de 2014 y en el cobro de comisiones ilegales en la trama del caso Koldo.

Auditoría externa y reestructuración del PSOE

El presidente del Gobierno ha anunciado que encargará una auditoría externa de las cuentas del PSOE, pese a los informes positivos del Tribunal de Cuentas en los últimos años. Esta decisión, ha explicado, busca garantizar la transparencia y reforzar la confianza de los ciudadanos en el proyecto socialista.

Pondré en marcha una auditoría externa sobre las cuentas del Partido Socialista, y de cara al Comité Federal, impulsaré una reestructuración de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE”, ha afirmado Sánchez en su declaración institucional.

Con estas palabras, el líder del Ejecutivo intenta mantener el control del partido y preparar una reorganización interna tras una jornada marcada por la dimisión forzada de uno de sus hombres de mayor confianza y la creciente presión política y mediática.

Primera comparecencia en más de un mes

La de hoy ha sido la primera comparecencia pública de Pedro Sánchez desde el 29 de abril, cuando se pronunció tras el apagón eléctrico que afectó a buena parte de la Península. Desde entonces, el presidente se había mantenido al margen del foco mediático, incluso mientras la presión sobre Cerdán se intensificaba por su supuesta implicación en el caso Koldo.

Hasta ahora, Sánchez había defendido públicamente a Santos Cerdán, llegando a acusar a la oposición de “difamar a personas honestas”. Sin embargo, el informe remitido por la UCO al Tribunal Supremo ha provocado un viraje radical en su postura. En su comparecencia, el presidente admitió que "no debía haber confiado en su integridad", aunque hasta esta misma mañana mantenía su respaldo.

Reacción del PP y exigencia de elecciones

La oposición no ha tardado en responder. El Partido Popular, a través de su secretaria general, Cuca Gamarra, ha señalado que la dimisión de Cerdán no es suficiente y ha vuelto a exigir la convocatoria de elecciones generales. En la sesión de control celebrada este miércoles en el Congreso, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya había instado a Sánchez a responder si seguía confiando en Cerdán. El presidente evitó entonces dar una respuesta clara, pero los acontecimientos se han precipitado en apenas 24 horas.

Con el PSOE golpeado por una grave crisis de reputación, y con las implicaciones del caso Koldo aún por esclarecer, el escenario político se tensiona. Mientras tanto, Sánchez intenta mantener el timón sin adelantar elecciones y confiando en una estrategia de control de daños y limpieza interna.

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