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La Conferencia de Presidentes arranca en Barcelona bajo máxima tensión política

El rey Felipe VI y Pedro Sánchez encabezan en Barcelona una cumbre autonómica marcada por los desencuentros entre Moncloa y el Partido Popular

Foto de familia de la XXVII Conferencia de Presidentes, presidida por el Rey, el presidente Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en el Palau de Pedralbes de Barcelona. / David Zorrakino
Foto de familia de la XXVII Conferencia de Presidentes, presidida por el Rey, el presidente Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. / David Zorrakino

La XXVIII Conferencia de Presidentes ha comenzado este viernes en el Palacio de Pedralbes de Barcelona con un ambiente de fuerte carga política e institucional, condicionado por el uso de las lenguas cooficiales y la creciente distancia entre el Gobierno central y varias comunidades autónomas gobernadas por el PP. El acto ha contado con la presencia del rey Felipe VI, que ha presidido la tradicional foto de familia junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y todos los líderes autonómicos.

Tal como ha informado The Objective, el presidente catalán Salvador Illa, anfitrión de esta edición, ha recibido a los asistentes en un encuentro que por primera vez se celebra en Cataluña desde la creación de este órgano en 2004. La cita ha estado marcada por el anuncio previo de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien advirtió que abandonaría la sesión si no se le hablaba en español.

El rey ha llegado puntualmente a las 9:01 horas, cinco minutos después de Sánchez. Antes, desde las 8:15, fueron llegando los demás presidentes autonómicos y miembros del Gobierno, incluidos la vicepresidenta primera, María Jesús Montero; la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz; y la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, según detalla también The Objective.

Choques políticos en la línea de saludo

Durante el saludo protocolario, Pedro Sánchez ha estrechado la mano a Isabel Díaz Ayuso y a su compañero de partido, Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, quien esta misma semana había pedido elecciones generales. El momento ha captado la atención de los medios por la carga simbólica y política que conllevan estas tensiones internas.

En el interior del recinto se ha celebrado un desayuno con el monarca, previo al arranque formal de la conferencia, donde se abordarán 16 asuntos clave. Entre ellos: vivienda, migración, financiación autonómica, cooperación territorial y políticas sociales, aunque sin grandes expectativas de acuerdos concretos.

Uso de lenguas cooficiales y presencia institucional

Una de las principales novedades de esta edición es que los presidentes autonómicos podrán intervenir en su lengua cooficial y acudir acompañados por un consejero. Salvador Illa, en declaraciones previas, ha anunciado que hablará "con toda naturalidad en catalán", en una clara respuesta política a las advertencias de Ayuso. La presidenta madrileña, por su parte, ha reiterado que se saldrá de la sala si no se usa el castellano como lengua vehicular en las intervenciones.

Moncloa ha aceptado incluir los más de diez puntos propuestos por las comunidades del PP en el orden del día, lo que ha desactivado el amago de boicot. Aun así, se prevé una jornada tensa, en la que cada presidente contará con diez minutos de intervención, y en la que el PP denunciará la corrupción en el seno del PSOE, según ha adelantado también The Objective.

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