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Cerdán exportó su red de favores: comisiones también en Marruecos

El caso Cerdán se internacionaliza: según la UCO, el ex número tres del PSOE movía sus hilos también en Marruecos, facilitando contratos públicos millonarios a Acciona
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP

La influencia del ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, traspasaba las fronteras españolas. Según el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, el dirigente socialista habría cobrado comisiones ilegales por intermediar a favor de la constructora Acciona, no solo en España, sino también en el mercado marroquí. La Guardia Civil lo señala como el hombre clave para facilitar licitaciones públicas, aprovechando su posición en el partido y su red de contactos políticos, según publica The Objective.

El punto de partida: diciembre de 2018

Las maniobras comenzaron el 28 de diciembre de 2018, pocos días después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajara a Marrakech para participar en la Conferencia de la ONU sobre el Pacto Mundial de Migraciones. Aquel fue su segundo desplazamiento a Marruecos en menos de un mes; el primero había tenido lugar el 19 de noviembre, cuando mantuvo reuniones con el rey Mohamed VI y el entonces primer ministro Saadedine El Othmani.

Contactos directos con ministros marroquíes

Ese mismo diciembre, Cerdán envió mensajes a Koldo García, colaborador cercano de José Luis Ábalos, con los nombres y teléfonos de dos ministros marroquíes: Aziz Rebbah, de Energía, y Abdelkader Amara, de Transportes. Según la UCO, Cerdán definió a uno de ellos como «de plena confianza». También recomendó a Koldo contactar con «el uno», cuya identidad no se precisa, aunque los investigadores no descartan que se refiera al propio Pedro Sánchez.

El viaje de Ábalos a Marruecos

Pocos días después, el 2 de enero de 2019, Ábalos se desplazó a Kenitra, en Marruecos, para conocer un proyecto de puerto industrial que despertaba el interés de Acciona. El entonces ministro de Transportes regresó a España el 3 de enero. El informe revela que Cerdán formó parte de la delegación oficial que viajó a Marruecos entre el 24 y el 26 de enero, y que mantuvo reuniones con los mismos ministros marroquíes mencionados anteriormente. Uno de los temas abordados fue el puerto industrial de Kenitra, una obra valorada en más de 60 millones de euros.

Acuerdos previos con Servinabar

Meses antes, en septiembre de 2018, Acciona y Servinabar —empresa vinculada a Cerdán, de la que poseería el 45 % del capital— ya habían suscrito un borrador con fórmulas para obtener la obra mediante negociación directa. Justo dos días antes del viaje oficial, ambas empresas firmaron un contrato en el que Servinabar recibiría el 2 % de los beneficios si Acciona lograba la adjudicación. A cambio, la empresa de Cerdán ofrecería asistencia técnica y participación como subcontratista.

El interés de Sánchez y el giro diplomático con Rabat

Tras la visita oficial, Ábalos expresó el interés del Gobierno en facilitar la entrada de empresas españolas en Marruecos, según informó su ministerio en una nota oficial. También se interesó por concursos como el de las líneas de tranvía en Casablanca. Unos meses después, la UCO detectó mensajes en los que Koldo hablaba de «el tema de Marruecos» sin que nadie dijera nada, lo que revela que las gestiones habían quedado en suspenso.

En paralelo, Pedro Sánchez fue modificando la política exterior tradicional sobre el Sáhara Occidental, culminando en 2023 con un nuevo acercamiento a Rabat, tras la crisis diplomática abierta en 2021 por el caso Brahim Ghali y el asalto migratorio en Ceuta.

Una red de favores en expansión

El informe de la UCO atribuye a Cerdán una capacidad operativa notable dentro y fuera de España, utilizando su cargo político para abrir puertas a empresas amigas. La investigación detalla que, a través de la trama vinculada a Servinabar, el dirigente socialista y sus familiares recibieron más de 735.000 euros en pagos opacos, contratos laborales y dádivas durante casi una década. La Fiscalía Anticorrupción investiga si estas operaciones constituyen cohecho, tráfico de influencias y malversación.

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