El caso Koldogate escala: ahora apunta directamente a Pedro Sánchez
Lo que comenzó como un escándalo de corrupción ministerial ha destapado una arquitectura mucho más ambiciosa: una red de favores tejida desde la cima del poder. Nuevas pruebas desveladas por El Español apuntan a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, no fueron meros espectadores. Su implicación en maniobras de alto nivel, triangulando intereses entre la ONU Turismo, Air Europa y la República Dominicana, revela un uso personalista de la estructura institucional del Estado. Si se confirma, estaríamos ante un escándalo sin precedentes en nuestra democracia: el poder ejecutivo al servicio de intereses privados y familiares.
Moncloa como nodo de una diplomacia paralela
Los mensajes interceptados por la UCO muestran una relación directa entre Moncloa y tramas opacas de influencia
Los mensajes de WhatsApp hallados en el móvil de Koldo García, asesor de Ábalos y figura clave del Koldogate, revelan una diplomacia paralela operada desde la cúpula del Gobierno. El empresario Víctor de Aldama —intermediario entre Air Europa, la OMT y el entorno de Sánchez— escribió a Koldo el 15 de abril de 2021: «Enséñaselo al jefe y si quiere se lo mando. Acaba de contestarle Begoña y el presidente a Zurab». El «Zurab» aludido no es otro que Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT y aliado estratégico de Globalia.
Este vínculo informal entre Moncloa y un organismo internacional evidencia un canal oficioso que operaba fuera del marco de control parlamentario. Mientras Air Europa preparaba su rescate de 475 millones de euros, las relaciones personales entre Sánchez, su esposa y los actores empresariales del sector turístico crecían exponencialmente.
Rescates millonarios, becas africanas y sedes regaladas
Las instituciones del Estado utilizadas como moneda de cambio política y personal
El esquema es tan claro como preocupante. En enero de 2019, en pleno impulso institucional de la OMT, el presidente Sánchez anuncia la cesión gratuita por 75 años del Palacio de Congresos de Madrid al organismo internacional. La inversión pública estimada supera los 24 millones de euros. Paralelamente, Wakalua, filial de Globalia, firma un convenio de patrocinio con el IE Africa Center, dirigido por Begoña Gómez, por un valor de 40.000 euros anuales.
La triangulación entre OMT, Air Europa y la entidad dirigida por la esposa del presidente se consolida ese mismo año. En 2020, mientras se tramitaba el rescate público a Globalia, se suceden reuniones entre Gómez y Javier Hidalgo, CEO de la compañía. La SEPI aprueba el rescate en tiempo récord: 70 días.
Zurab, Dominicana y el IE: una ecuación de poder
El presidente, su esposa y un entramado de relaciones internacionales sin transparencia
En abril de 2021, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, viaja a Madrid. Se reúne con Sánchez y posteriormente, según los WhatsApps, se propone una cita privada entre Abinader, Ábalos y Pololikashvili. Koldo gestiona el encuentro. Un mes después, en mayo, durante una cena oficial de la OMT en Madrid, Aldama conversa con la ministra Reyes Maroto para avanzar en sus tramas. El nexo político-empresarial se fortalece con la participación de Begoña Gómez en múltiples actos de la OMT y del IE, incluido el lanzamiento de la Tourism Online Academy.
Todo ello tiene su clímax en 2022, cuando la República Dominicana actúa como país socio de FITUR y firma convenios por 300 becas con el centro dirigido por Gómez. Ese mismo año, la empresa Inmark —de la que Begoña fue accionista— logra un contrato con la OMT para elaborar el plan turístico dominicano, según consta en el sumario judicial.
Una causa judicial que apunta alto
Del 'Koldogate' a la investigación por tráfico de influencias y apropiación de recursos públicos
Las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción nº 41 de Madrid apuntan a un patrón: Begoña Gómez utilizó su posición institucional como capital relacional para obtener patrocinios, contratos y visibilidad internacional. La UCO investiga si el IE Africa Center, Wakalua, la OMT e Inmark fueron parte de un circuito organizado de intercambio de favores con derivadas económicas. La cesión de sede, los rescates y los convenios no son aislados: siguen una lógica de afinidades personales que sustituye al interés general.
El caso apunta directamente a la cúspide del Gobierno. ¿Qué sabía Pedro Sánchez? ¿Dónde queda la línea entre representación institucional y promoción privada? La democracia exige respuestas y responsabilidades. No se trata ya de un asunto partidista, sino de la salud institucional de España.