26.05.2024 |
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POLÍTICA

La carta de Sánchez a la ciudadanía por los asuntos turbios de su esposa

Pedro Sánchez responde a las acusaciones contra su esposa en una carta abierta, denunciando un "acoso y derribo" por parte de la derecha y la ultraderecha, y reflexionando sobre su continuidad como presidente.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante una sesión de control al Gobierno. Jesús Hellín
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante una sesión de control al Gobierno. Jesús Hellín
La carta de Sánchez a la ciudadanía por los asuntos turbios de su esposa

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha optado por una medida poco común en su comunicación oficial al dirigirse a la ciudadanía mediante una extensa carta compartida a través de sus perfiles oficiales en redes sociales. En este extenso mensaje, el líder del ejecutivo aborda las recientes informaciones y controversias que han rodeado a su esposa, Begoña Gómez, desplegando una argumentación detallada y un tono reflexivo que busca responder a las acusaciones y ataques recibidos.

En un claro esfuerzo por brindar una explicación directa a la opinión pública, Sánchez expone su posición ante lo que considera un asedio injustificado hacia su familia. Reconociendo la gravedad de los ataques sufridos y la necesidad imperiosa de ofrecer una respuesta equilibrada y fundamentada, el presidente se enfrenta frontalmente a las acusaciones que han empañado la esfera personal de su vida política.

El jefe del ejecutivo español reconoce que estos ataques no son incidentes aislados, sino que constituyen una estrategia de acoso y desgaste que ha estado en curso durante varios meses. En este sentido, Sánchez apunta directamente a la participación de figuras políticas relevantes como el Sr. Feijóo y el Sr. Abascal, así como a la acción concertada de grupos digitales de ideología y a la organización Manos Limpias, señalándolos como colaboradores necesarios en este intento de desacreditación.

La carta del presidente revela una profunda preocupación por el impacto personal que estas situaciones tienen tanto en él como en su esposa, destacando con énfasis que detrás de los políticos también hay personas. En un gesto de sinceridad, Sánchez expresa abiertamente su amor por su esposa y su impotencia ante la constante avalancha de difamaciones y calumnias que ella enfrenta.

En este contexto, el líder del ejecutivo español se ve obligado a detenerse y reflexionar, planteándose una pregunta fundamental: ¿merece la pena continuar en su cargo como presidente del Gobierno? Esta interrogante, cargada de incertidumbre y peso emocional, pone en evidencia la dimensión personal y humana de las responsabilidades políticas, mientras Sánchez se debate entre el deber público y el resguardo de su integridad y la de su familia.

En sus palabras, Sánchez deja entrever una clara disyuntiva entre la caricatura que la derecha y la ultraderecha política y mediática han intentado esbozar de su persona y el verdadero compromiso político y servicio público que lo animan. Más allá del apego al cargo, el presidente hace hincapié en la importancia de la legitimidad de las responsabilidades asumidas para contribuir a la transformación y el progreso del país.

Así, la carta abierta de Pedro Sánchez no solo busca aclarar las circunstancias que rodean las acusaciones contra su esposa, sino que también se erige como un testimonio de la complejidad y las presiones inherentes a la vida política de alto nivel. En un gesto de transparencia y humanidad, el presidente del Gobierno español invita a la ciudadanía a reflexionar junto a él sobre los desafíos éticos y personales que implica el ejercicio del poder público.

Esta comunicación excepcional por parte de Sánchez refleja, en última instancia, la voluntad del líder político de enfrentar de manera abierta y directa las adversidades y controversias, al tiempo que demuestra su compromiso con la integridad y el bienestar tanto de su familia como del conjunto de la sociedad española.




Carta a la ciudadanía:

No suele ser habitual que me dirija a usted a través de una carta. Sin embargo, la gravedad de los ataques que estamos recibiendo mi esposa y yo, y la necesidad de dar una respuesta sosegada, me hacen pensar que esta es la mejor vía para expresar mi opinión. Le agradezco, por tanto, que tome un poco de su tiempo para leer estas líneas.

Como ya sabrá, y si no le informo, un juzgado de Madrid ha abierto diligencias previas contra mi mujer, Begoña Gómez, a petición de una organización ultraderechista llamada Manos Limpias, para investigar unos supuestos delitos de tráfico de influencias y de corrupción en los negocios.

Por lo que parece, el juez llamará a declarar a los responsables de dos cabeceras digitales que han venido publicando sobre este asunto. En mi opinión, son medios de marcada orientación derechista y ultraderechista. Como es lógico, Begoña defenderá su honorabilidad y colaborará con la Justicia en todo lo que se la requiera para esclarecer unos hechos tan escandalosos en apariencia, como inexistentes.

En efecto, la denuncia de Manos Limpias se basa en supuestas informaciones de esa constelación de cabeceras ultraconservadoras arriba referida. Subrayo lo de supuestas informaciones porque, tras su publicación, hemos ido desmintiendo las falsedades vertidas al tiempo que Begoña ha emprendido acciones legales para que esos mismos digitales rectifiquen lo que, sostenemos, son informaciones espurias.

Esta estrategia de acoso y derribo lleva meses perpetrándose. Por tanto, no me sorprende la sobreactuación del Sr. Feijóo y el Sr. Abascal. En este atropello tan grave como burdo, ambos son colaboradores necesarios junto a una galaxia digital ultraderechista y la organización Manos Limpias. De hecho, fue el Sr. Feijóo quien denunció el caso ante la Oficina de Conflicto de Intereses, pidiendo para mí de 5 a 10 años de inhabilitación para el ejercicio de cargo público. La denuncia fue archivada doblemente por dicho organismo, cuyos funcionarios fueron descalificados posteriormente por la dirigencia del PP y de Vox.

Seguidamente, instrumentalizaron su mayoría conservadora en el Senado, impulsaron una comisión de investigación para, según dicen, esclarecer los hechos relacionados con este asunto. Como es lógico, faltaba la judicialización del caso. Es el paso que acaban de dar. En resumen, se trata de una operación de acoso y derribo por tierra, mar y aire, para intentar hacerme desfallecer en lo político y en lo personal atacando a mi esposa.

No soy un ingenuo. Soy consciente de que denuncian a Begoña no porque haya hecho algo ilegal, ellos saben que no hay caso, sino por ser mi esposa. Como soy también plenamente consciente de que los ataques que sufro no son a mi persona sino a lo que represento: una opción política progresista, respaldada elección tras elección por millones de españoles, basada en el avance económico, la justicia social y la regeneración democrática.

Esta lucha comenzó hace años. Primero, con la defensa que hicimos de la autonomía política de la organización que mejor representa a la España progresista, el Partido Socialista. Pugna que ganamos. Segundo, tras la moción de censura y las sucesivas victorias electorales de 2019, el sostenido intento de deslegitimación del gobierno de coalición progresista al calor del ignominioso grito de 'que te vote Txapote'. Tampoco pudieron quebrarnos.

El último episodio fueron las elecciones generales del 23 de julio de 2023. El pueblo español votó mayoritariamente por el avance, permitiendo la reedición de un gobierno de coalición progresista, en contra del gobierno de coalición del Sr. Feijóo y el Sr. Abascal que auguraban las baterías mediáticas y demoscópicas conservadoras.

La democracia habló, pero la derecha y la ultraderecha, nuevamente, no aceptaron el resultado electoral. Fueron conscientes de que con el ataque político no sería suficiente y ahora han traspasado la línea del respeto a la vida familiar de un presidente del Gobierno y el ataque a su vida personal.

Sin ningún rubor, el Sr. Feijóo y el Sr. Abascal, y los intereses que a ellos les mueven, han puesto en marcha lo que el gran escritor italiano, Umberto Eco, llamó «la máquina del fango». Esto es, tratar de deshumanizar y deslegitimar al adversario político a través de denuncias tan escandalosas como falsas.

La carta íntegra de Pedro Sánchez en la que se plantea si debe continuar al frente del Gobierno

Esta es mi lectura de la situación que vive nuestro querido país: una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que no toleran la realidad de España, que no aceptan el veredicto de las urnas, y que están dispuestos a esparcir fango con tal de: primero, tapar sus palmarios escándalos de corrupción y su inacción ante los mismos; segundo, esconder su total ausencia de proyecto político más alla del insulto y la desinformación; y tercero, valerse de todos los medios a su alcance para destruir personal y politicamente al adversario político. Se trata de una coalición de intereses derechistas y ultraderechistas que se extiende a lo largo y ancho de las principales democracias occidentales, y a las que, le garantizo, responderé siempre desde la razón, la verdad y la educación.

Llegados a este punto, la pregunta que legitimamente me hago es ¿merece la pena todo esto? Sinceramente, no lo sé. Este ataque no tiene precedentes, es tan grave y tan burdo que necesito parar y reflexionar con mi esposa. Muchas veces se nos olvida que tras los políticos hay personas. Y yo, no me causa rubor decirlo, soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también.

Necesito parar y reflexionar. Me urge responderme a la pregunta de si merece la pena, pese al fango en el que la derecha y la ultraderecha pretenden convertir la política. Si debo continuar al frente del Gobierno o renunciar a este alto honor. A pesar de la caricatura que la derecha y la ultraderecha politica y mediática han tratado de hacer de mí, nunca he tenido apego al cargo. Sí lo tengo al deber, al compromiso político y al servicio público. Yo no paso por los cargos, hago valer la legitimidad de esas altas responsabilidades para transformar y hacer avanzar al país que quiero

Todo ello me lleva a decirle que seguiré trabajando, pero que cancelaré mi agenda pública unos días para poder reflexionar y decidir qué camino tomar. El próximo lunes, 29 de abril, compareceré ante los medios de comunicación y daré a conocer mi decisión.

Gracias por su tiempo. Atentamente,

Pedro Sánchez».

La carta de Sánchez a la ciudadanía por los asuntos turbios de su esposa
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