Armengol señalada por falsificar un documento del Senado en una ley del Gobierno
Armengol, acusada de falsificar un documento del Senado para vetar enmiendas a una ley | Letrados del Congreso hablan de manipulación y posible delito de falsedad documental
Francina Armengol, presidenta del Congreso, vuelve a estar en el centro de la polémica tras la publicación, el pasado 20 de marzo, en el Boletín Oficial de las Cortes Generales de una versión modificada del mensaje motivado del Senado sobre el Proyecto de Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. Según han confirmado fuentes jurídicas a THE OBJECTIVE, el documento incluye un párrafo añadido artificialmente, lo que constituye, según los letrados del Congreso, una “manipulación del procedimiento parlamentario” y podría ser constitutivo de falsedad en documento oficial.
Un párrafo añadido que nunca salió del Senado
La controversia nace del encabezamiento del documento, firmado por el letrado mayor del Congreso, Fernando Galindo, donde se señala que el Gobierno muestra su “disconformidad” con dos enmiendas del Senado —la disposición adicional sexta y la disposición final decimoquinta— y que, por tanto, la Mesa del Congreso ha acordado que no procede su tramitación en Pleno.
Este añadido, según varios letrados consultados, no forma parte del mensaje oficial remitido por el Senado, lo que convierte su inclusión en el boletín en una “falsedad añadida por delegación de la presidenta”, es decir, por delegación de Armengol.
“Se han inventado un documento simulado”, advierten fuentes parlamentarias. “Esto no estaba en el mensaje del Senado. Lo han manipulado. Han creado un tipo de documento nuevo, sin precedentes, para justificar la mutilación de enmiendas sin pasarlas por el Pleno”.
Una tramitación “nerviosa” y sin precedentes en 45 años de democracia
El procedimiento ha sido, además, extraordinariamente acelerado. El documento se publicó en tan solo dos días —algo inusual en el procedimiento parlamentario—, lo que ha reforzado las sospechas de que todo estaba preparado de antemano para vetar esas enmiendas con el menor ruido posible.
“Sabían perfectamente que las iban a vetar. Lo tenían todo listo”, apuntan fuentes jurídicas conocedoras del proceso.
La maniobra de la Mesa, controlada por el PSOE y sus socios, ha permitido eliminar enmiendas del Senado sin que fueran votadas en Pleno, algo que no había ocurrido nunca en los últimos 45 años de democracia.
Críticas desde la oposición y advertencias jurídicas
El PP ha solicitado un informe jurídico al letrado mayor antes de decidir si emprende acciones legales contra Armengol, por considerar que se ha vulnerado el artículo 90 de la Constitución, que regula la tramitación legislativa entre Congreso y Senado.
Además, Vox ha anunciado una querella ante el Tribunal Supremo contra la presidenta del Congreso, acusándola de seis posibles delitos, entre ellos falsedad documental, prevaricación y usurpación de funciones constitucionales.
El fondo del conflicto: dos enmiendas incómodas
Las enmiendas eliminadas sin debate eran dos disposiciones introducidas en el Senado que ponían en cuestión aspectos centrales de la ley alimentaria promovida por el Gobierno. Fuentes parlamentarias aseguran que el Ejecutivo quería evitar cualquier votación que pudiera modificar su contenido, especialmente tras la presión de algunos sectores del sector agroalimentario.
El problema, según los expertos jurídicos, no es el fondo, sino la forma. La modificación del mensaje del Senado sin su consentimiento previo vulnera, a juicio de los letrados, el principio de lealtad institucional entre cámaras, y puede ser constitutiva de infidelidad en la custodia de documentos públicos.
“Más grave que la amnistía”
Letrados de las Cortes, que han exigido anonimato por temor a represalias, han sido especialmente duros en sus valoraciones.
“Esto es más grave que la ley de amnistía, porque afecta directamente a la integridad del procedimiento legislativo, que es la base de nuestro sistema democrático”, afirman. “Han manipulado un documento del Senado, que representa a la soberanía nacional, y lo han hecho sin rubor”.
Según estas fuentes, si Armengol hubiese querido actuar conforme a derecho, habría debido publicar dos documentos separados: por un lado, el mensaje original del Senado, y por otro, un informe de la Mesa sobre la disconformidad del Gobierno. En lugar de eso, han fundido ambas cosas en un solo texto, generando lo que los expertos denominan ya un “documento híbrido, simulado y potencialmente delictivo”.
La maniobra dirigida desde la presidencia del Congreso puede sentar un peligroso precedente, al permitir que la Mesa vete enmiendas del Senado por decisión política y sin votación en Pleno. Esta actuación podría derivar en una investigación judicial que ponga en entredicho la neutralidad institucional de la tercera autoridad del Estado.
A la espera del informe solicitado por el PP y de la tramitación de la querella de Vox, lo cierto es que este nuevo episodio mina aún más la credibilidad del Congreso como sede de la soberanía nacional, y pone el foco sobre el uso partidista de las instituciones por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez.