Conchi López asume la rectoría de la UC y se compromete a su internacionalización
La sala principal del Paraninfo de la universidad, un espacio que ha sido testigo de tantos momentos importantes en la historia de la institución, acogió el acto en el que la nueva rectora se presentó ante la comunidad universitaria y ante la sociedad cántabra con su compromiso de afrontar los desafíos estructurales que la UC atraviesa. La toma de posesión, que estuvo marcada por un tono solemne y reflexivo, ofreció también una visión clara sobre los objetivos que López se ha propuesto para este nuevo ciclo rectoral. Entre sus metas, destacó la de convertir a la UC en una universidad más competitiva a nivel internacional y en un motor de desarrollo para la región, no solo a través de la educación y la investigación, sino también mediante la transferencia de conocimiento a la sociedad.
Al tomar la palabra, Conchi López se mostró plenamente consciente del contexto en el que inicia su mandato: «una etapa llena de desafíos, pero también de oportunidades». Lo decía con una convicción clara, mirando hacia un futuro que, según sus palabras, «está marcado por unos fortísimos vientos de cambio, algunos podríamos decir que son casi huracanes». La rectora subrayó que el panorama actual de la universidad no es el mismo que hace unos años, y que las necesidades tanto internas como externas requieren una mirada renovada y audaz. López habló de los retos de la universidad desde una perspectiva profundamente reflexiva y realista, consciente de que no bastará con administrar lo que ya existe, sino que será necesario transformar la UC para que pueda responder con agilidad a las exigencias de la sociedad contemporánea.
Los problemas estructurales de la UC, especialmente los relativos a la plantilla de personal académico y a la calidad de las condiciones laborales, ocuparon una parte importante de su discurso. López no dudó en señalar que el envejecimiento de la plantilla y las dificultades que enfrenta el profesorado en cuanto a sus perspectivas profesionales son cuestiones urgentes que deben ser abordadas sin demora. La nueva rectora comprometió su gestión a mejorar estas condiciones, entendiendo que la motivación y el bienestar del personal académico son elementos clave para garantizar que la universidad siga cumpliendo con su misión educativa y de investigación de manera efectiva.
Pero más allá de estos problemas internos, López hizo hincapié en que el futuro de la UC debe pasar por una profunda internacionalización, lo que implica, en primer lugar, mejorar la calidad de la investigación y hacerla más visible en el ámbito global. Para ello, planteó la necesidad de «atraer y retener el mejor talento», tanto docente como investigador, algo que, según señaló, es esencial si se pretende que la universidad se posicione entre las más competitivas en el ámbito internacional. Este es uno de los objetivos centrales del mandato de López, quien considera que la UC debe contribuir a la región no solo a través de la formación de sus estudiantes, sino también como un centro de innovación que pueda generar avances tecnológicos, sociales y culturales que repercutan en el progreso de Cantabria y del país en general.
Un agente activo en la transformación de la sociedad
La transferencia del conocimiento, otro de los puntos clave de la intervención de López, fue presentada como una de las principales líneas de trabajo para los próximos años. Según la nueva rectora, la universidad no solo debe ser un lugar donde se imparten clases y se realizan investigaciones, sino también un agente activo en la transformación de la sociedad, a través de la innovación y el impulso de proyectos que ayuden a mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos. «La universidad debe actuar como un motor de progreso social, económico y cultural», insistió López, destacando que la labor de los investigadores debe ir más allá de la publicación de artículos científicos y debe enfocarse también en soluciones prácticas que puedan beneficiar a la sociedad en su conjunto.
Este enfoque en la transferencia de conocimiento se complementa con un compromiso claro con la sostenibilidad y la innovación, áreas en las que la UC tiene un largo camino por recorrer, pero donde, según López, existen grandes oportunidades para hacer una diferencia real. No se trata solo de investigar para el avance académico, sino de transformar esos avances en herramientas útiles para los sectores productivos y la administración pública, con el fin de mejorar la competitividad de Cantabria y contribuir al bienestar de la población.
En la ceremonia, Ángel Pazos, el rector saliente, no solo hizo entrega del bastón de mando y la medalla de rectora, sino que también ofreció un balance positivo de los años en los que estuvo al frente de la universidad. En su intervención, destacó que la UC se encuentra actualmente en una «buena posición», tanto en términos académicos como económicos, gracias a la estabilidad financiera que le otorga el reciente Contrato Programa Plurianual 2025-2027 firmado con el Gobierno regional. Este contrato, que garantiza una financiación estable durante los próximos años, es visto por Pazos como un instrumento clave para seguir impulsando el desarrollo de la universidad sin las limitaciones presupuestarias que en el pasado pudieron haberlas frenado.
Otro de los aspectos que López destacó en su intervención fue la importancia de renovar el modelo educativo de la UC, adaptándolo a las necesidades actuales y futuras de la sociedad. La oferta docente debe ser actualizada para incluir nuevas disciplinas que respondan a los cambios rápidos de la economía y de la ciencia, y para ello, es necesario un esfuerzo conjunto entre todos los miembros de la comunidad universitaria.
Apoyo del Gobierno de Buruaga
La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, estuvo presente en la ceremonia y ofreció su apoyo incondicional a la nueva rectora. En su discurso, Buruaga destacó la importancia de la colaboración entre el Gobierno regional y la universidad, especialmente en el contexto actual, donde los desafíos económicos y sociales son más apremiantes que nunca. «Gobierno y universidad deben ir de la mano más que nunca», afirmó Buruaga, quien también señaló la importancia de seguir consolidando la posición de liderazgo de la UC en el sistema universitario español.
La presidenta garantizó a López que podrá contar con «hilo directo siempre» y «diálogo sin límite» con el Gobierno regional, algo que, según subrayó, es fundamental para abordar los retos compartidos, como la implementación de las leyes autonómicas de ciencia y tecnología, o la Estrategia de Especialización Inteligente de Cantabria. Para Buruaga, la UC es una pieza clave en el desarrollo de la región y el Gobierno está dispuesto a apoyarla en todo lo que sea necesario para que pueda seguir avanzando en su misión de ofrecer una educación de calidad y generar conocimiento útil para la sociedad.