Sánchez eleva un 42% el gasto de Presidencia en 2025 pese a no tener nuevos presupuestos
Pedro Sánchez ha elevado el gasto de Presidencia del Gobierno hasta los 79,1 millones de euros en 2025, lo que supone un aumento del 42% respecto al presupuesto inicial y más del doble del gasto que registró Mariano Rajoy en su último año completo en el cargo (2017). Todo ello se produce sin que el Ejecutivo haya aprobado unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.
El programa 912M, disparado en su ejecución
La clave está en el denominado programa 912M, que recoge el presupuesto destinado a gastos corrientes en Presidencia del Gobierno, incluyendo sueldos, dietas, locomoción, mobiliario y gratificaciones. Según los datos de ejecución presupuestaria publicados por el Ministerio de Hacienda, el gasto ha pasado de 55,5 a 79,1 millones de euros en apenas cinco meses, de enero a mayo de 2025.
Este incremento pone en evidencia una tendencia expansiva en el gasto público, incluso en un año sin nuevas cuentas aprobadas, lo que ha generado un creciente malestar en la oposición y en organismos como la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal).
Comparación con los años de Rajoy
En 2017, bajo el mandato de Rajoy, el gasto total de este mismo programa fue de 36 millones de euros, una cifra que apenas varió en 2018, año en que Sánchez accedió a la Moncloa tras la moción de censura. Desde entonces, el gasto ha crecido de forma constante y sostenida, con especial atención a las partidas de dietas y gastos de desplazamiento.
Por ejemplo, en 2018, el presupuesto inicial para dietas era de 1,74 millones, cifra que a final de año se incrementó a 2,37 millones. En locomoción, pasó de 645.000 euros a 1,15 millones, una subida del 78%.
Más asesores, más altos cargos y uso intensivo del Falcon
Entre las causas más criticadas por el aumento del gasto figuran el incremento de asesores, el aumento de altos cargos en estructuras de Presidencia y el uso frecuente del Falcon y otros medios oficiales para desplazamientos personales o de agenda liviana, muchas veces incluso dentro del propio territorio peninsular.
La oposición política ha denunciado repetidamente estos gastos como innecesarios y excesivos, especialmente en un contexto de dificultad económica para muchas familias y empresas.
Subvenciones, deuda y déficit: el otro lado del gasto expansivo
Este aumento del gasto institucional se produce en una legislatura marcada por la llegada de más de 160.000 millones de euros en fondos europeos, un entorno de tipos de interés históricamente bajos gracias al Banco Central Europeo (BCE) y un aumento progresivo de la deuda pública. Aunque la deuda y el déficit decrecen como porcentaje del PIB, en términos absolutos siguen creciendo año tras año.
El gasto público se ha disparado también en áreas como las pensiones indexadas al IPC, los bonos culturales o turísticos, y subvenciones generalizadas. La AIReF ha alertado de la falta de un plan de consolidación fiscal, reclamando mayor contención y estrategia a medio plazo.
Un debate abierto sobre la gestión presupuestaria
En definitiva, el Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado de manera muy significativa el gasto de Presidencia en lo que va de 2025, consolidando un modelo de gestión basado en el refuerzo institucional, pero también en el aumento del gasto estructural. Un modelo que reabre el debate sobre el uso de recursos públicos, la eficiencia del gasto, y las prioridades reales del Ejecutivo en un contexto económico en transformación.