La otra cara de la pensión media: 2,4 millones de jubilados no llegan a 1.000 euros
La pensión media en España se sitúa en 1.566,8 euros al mes, pero la cifra oculta una realidad desigual: más de 2,4 millones de jubilados perciben menos de 1.000 euros mensuales
La reforma de las pensiones impulsada en 2021 por José Luis Escrivá, entonces ministro de Seguridad Social y hoy gobernador del Banco de España, vinculó la revalorización de las prestaciones al IPC con el objetivo de preservar el poder adquisitivo de los jubilados.
Actualmente, la pensión media de jubilación se sitúa en 1.566,8 euros al mes, una cifra que ha alimentado el debate sobre la sostenibilidad del sistema. Sin embargo, la realidad es más heterogénea: uno de cada tres jubilados cobra menos de 1.000 euros mensuales.
Más de 2,4 millones de jubilados por debajo de 1.000 euros
Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, un total de 2.437.245 pensionistas perciben menos de 1.000 euros al mes.
El tramo más frecuente se concentra entre 850 y 950 euros, donde se agrupan más de un millón de pensiones.
Aunque los nuevos jubilados acceden al sistema con carreras de cotización más largas y bases reguladoras más elevadas, una parte significativa de pensionistas continúa en niveles de renta modestos.
Comparativa con los salarios
El debate suele enfrentar pensiones y sueldos, pero no siempre se analiza el salario más frecuente. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el salario más habitual en España es de 15.574,9 euros anuales, lo que equivale a 1.297 euros al mes en 12 pagas.
Esto supone aproximadamente 300 euros más que la pensión más frecuente.
Para José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA y director del Gabinete de Estudios de USO, el enfrentamiento entre generaciones responde a “un debate interesado” que desvía la atención del problema estructural: los sueldos bajos y la precariedad laboral.
Pensiones altas: casi uno de cada cuatro supera los 2.000 euros
En el extremo superior, 788.874 jubilados (11,83%) cobran más de 3.000 euros al mes.
Si se amplía el umbral a 2.000 euros mensuales, la cifra asciende a 1.832.528 pensionistas, lo que representa aproximadamente uno de cada cuatro jubilados.
Estas proporciones previsiblemente aumentarán en las próximas décadas, cuando más de cinco millones de personas alcancen la edad de jubilación.
El reto demográfico y el déficit contributivo
El sistema afronta una encrucijada demográfica: por cada tres personas que se jubilan, solo una se incorpora al mercado laboral. Este desequilibrio tensiona el denominado saldo contributivo, que mide la diferencia entre ingresos por cotizaciones y gasto en pensiones.
Un estudio del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y del Instituto Polibienestar estima el déficit contributivo en 30.000 millones de euros, lo que implica que por cada pensionista se destinan más de 3.200 euros adicionales procedentes de otras partidas presupuestarias.
Un debate abierto
Mientras la pensión media se aproxima a los 1.600 euros, la distribución real muestra grandes diferencias internas. El sistema combina pensiones bajas que afectan a millones de jubilados con un número creciente de prestaciones elevadas, en un contexto de envejecimiento poblacional y presión presupuestaria.
La sostenibilidad futura dependerá no solo de las reformas paramétricas, sino también de la evolución del empleo, los salarios y la base de cotizantes que financian el modelo actual.