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Compras online y mal tiempo: el doble golpe que hunde las rebajas de invierno

Con escaparates llenos pero calles vacías, el comercio cántabro asiste a una de las campañas de rebajas más frías de los últimos años. Ni el 40% de descuento logra calentar las ventas
Varias personas caminan por una calle comercial de la capital cántabra. / EP
Varias personas caminan por una calle comercial de la capital cántabra. / EP

Los comerciantes de Cantabria afrontan la campaña de rebajas de invierno con un ánimo contenido y sin grandes expectativas, tras un inicio que el propio sector califica de «frío» en términos de ventas. Un arranque que, según reconocen, entraba dentro de lo previsible y que confirma una tendencia que se repite en los últimos años. Las rebajas comenzaron el pasado 7 de enero y se prolongarán hasta el 31 de marzo, aunque el comercio mira ya más al verano como el verdadero motor de la actividad.

Así lo ha explicado el secretario general de la Federación del Comercio de Cantabria (COERCAN), Gonzalo Cayón, en declaraciones a Europa Press, en las que ha señalado que la campaña navideña tuvo un comportamiento «similar» al de ejercicios anteriores, pero que finalmente resultó «peor de lo esperado». Entre las causas, ha destacado el papel determinante de la meteorología, ya que varios días clave coincidieron con mal tiempo, lo que redujo de forma notable la afluencia de clientes a las zonas comerciales.

Cayón ha recordado que, desde la liberalización de las rebajas, el comportamiento del consumidor ha cambiado de manera profunda. Muchos establecimientos aplican descuentos anticipados durante el periodo navideño, lo que resta impacto a la campaña oficial de enero. «El efecto llamada es menor que hace una década», ha señalado, apuntando que, aunque en los primeros días suele registrarse cierto movimiento, especialmente en el sector textil, este se diluye a medida que avanza la campaña.

En cuanto a los descuentos, las rebajas han arrancado con reducciones de entre el 30 y el 40 por ciento, aunque el sector prevé que, conforme pasen las semanas y se reduzca el stock —sobre todo en moda—, puedan alcanzarse rebajas del 50 o incluso del 60 por ciento en determinados artículos.

Otro de los factores que sigue marcando el día a día del comercio tradicional es el crecimiento de la venta online. Cayón ha reconocido que este canal afecta de forma directa a los pequeños minoristas, especialmente en el textil, donde la competencia de las grandes plataformas es cada vez más intensa. Sin embargo, ha advertido de que para muchos negocios de proximidad disponer de una tienda online propia resulta «inasumible» por los costes y la gestión que conlleva.

Más allá de las rebajas, COERCAN ha hecho balance del año 2025, que se ha cerrado con un comportamiento «más o menos satisfactorio» del comercio en Cantabria. La región se sitúa entre las comunidades donde más han aumentado las ventas tanto en el pequeño como en el gran comercio, aunque Cayón ha pedido prudencia a la hora de interpretar estos datos. Parte del crecimiento, ha explicado, responde al encarecimiento de los productos, por lo que el aumento de la facturación no siempre implica vender más unidades. «Es un resultado un poco engañoso», ha matizado.

De cara a 2026, el comercio cántabro deposita buena parte de sus expectativas en la campaña de verano, tradicionalmente la más fuerte del año gracias al tirón del turismo. Un efecto que se deja notar especialmente en las localidades más visitadas, donde la actividad comercial se mantiene no solo en julio y agosto, sino también en junio, septiembre y Semana Santa, consolidando al turismo como el principal aliado del comercio regional.

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