El gran saqueo fiscal: el Estado ingresa un 70% más desde la llegada de Sánchez
Los ingresos tributarios hasta noviembre de 2025 ya han superado los 300.000 millones de euros, concretamente 301.355 millones, lo que representa un crecimiento del 10% respecto al año anterior. Esta cifra encaja con la previsión que ofreció la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien anunció que Hacienda espera cerrar el ejercicio con una recaudación de 325.000 millones de euros, según afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado 18 de noviembre, según publica VozPopuli.
Este montante, que todavía podría ser mayor si se confirma una buena recaudación en diciembre —cuando se realiza el último pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades, entre otros—, supone 31.000 millones más que en 2024 y 117.000 millones más que en 2017, cuando el Estado ingresó 193.951 millones. Es decir, desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, los ingresos fiscales han aumentado cerca de un 70%.
Para 2026, la ministra prevé que se vuelvan a batir récords, con un crecimiento del 8,5% que llevaría la recaudación hasta los 350.000 millones, lo que supondría un incremento del 80,46% respecto a 2017. Esta previsión está acompañada por un techo de gasto récord de 216.177 millones, aprobado con la intención de asegurar apoyos parlamentarios a los Presupuestos Generales del Estado.
Uno de los elementos más criticados por expertos y economistas es la negativa del Gobierno a deflactar el IRPF, es decir, a ajustar los tramos del impuesto a la inflación. Esta medida, conocida como progresividad en frío, implica que los contribuyentes paguen más impuestos en términos reales, incluso si su capacidad económica no ha aumentado. La última deflactación se hizo en 2008, y desde entonces, con especial impacto desde 2021 tras la crisis energética, esta decisión ha provocado un fuerte aumento en la presión fiscal.
De hecho, el IRPF ha generado ya 133.282 millones de euros hasta noviembre, superando incluso el total de 2024 (132.300 millones) y muy por encima de los 120.280 millones de 2023. Comparado con los 72.895 millones de 2007 y los 77.038 millones de 2017, el incremento es significativo.
Según Francisco de la Torre, inspector de Hacienda, «en 2024, los españoles destinamos el 14,36% de nuestra renta al pago del IRPF, el tipo efectivo más alto de la historia». De la Torre calcula que solo la falta de deflactación desde 2018 ha supuesto una recaudación adicional de 13.766 millones de euros, lo que considera una de las mayores subidas fiscales encubiertas de la democracia.
El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) ha calculado que la no deflactación del IRPF ha provocado pérdidas de poder adquisitivo de entre 200 y 1.500 euros para rentas de entre 25.000 y 350.000 euros. En casos extremos, como los trabajadores expatriados, las pérdidas podrían alcanzar los 25.000 euros, debido a que el límite exento de 60.100 euros, fijado en el año 2000, debería haber aumentado a 107.759 euros si se hubiese actualizado con el IPC.
En el caso de los deportistas de alto nivel, el umbral de exención también está congelado desde hace años, lo que implica un perjuicio potencial de hasta 15.000 euros. Del mismo modo, los mínimos personal y familiar han quedado desactualizados, generando diferencias de hasta 3.000 euros sobre los que se aplica el tipo marginal correspondiente.
Desde el REAF advierten que si en 2026 tampoco se actualizan los tramos ni los mínimos, los ciudadanos seguirán perdiendo poder adquisitivo. «Ya son varios años de retroceso fiscal para la clase media y trabajadora», alertan.
En resumen, el fuerte aumento de la recaudación en los últimos años se explica no solo por el crecimiento económico, la mejora del empleo o el control de la economía sumergida, sino también por decisiones fiscales que, en la práctica, han elevado de forma indirecta la presión impositiva sobre los contribuyentes. La falta de ajustes por inflación, aunque legal, implica una subida silenciosa de impuestos que está generando un debate cada vez más amplio entre expertos y ciudadanos.