El Gobierno va por libre, vuelve a subir el SMI sin el consenso con las empresas
Yolanda Díaz ha defendido el incremento como una decisión política deliberada y ha rechazado las críticas sobre su impacto en el empleo
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido este martes que las subidas del salario mínimo interprofesional (SMI) aprobadas en los últimos años forman parte de «la historia de éxito del país». El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un incremento del 3,1% del SMI en 2026, que se situará en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, lo que supone 37 euros más al mes, con efectos retroactivos desde el 1 de enero.
La subida es fruto de un acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, del que se ha descolgado la patronal. El pacto incluye mantener el SMI exento de tributación y el compromiso de impedir que el incremento sea absorbido o compensado por complementos salariales.
Críticas a quienes alertan del impacto en el empleo
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Díaz ha cargado contra quienes han cuestionado los efectos del aumento del salario mínimo sobre el empleo. Según la ministra, «no hay ninguna posición académica que lo pueda sostener».
Además, ha subrayado la importancia de corregir la normativa que permitía absorber pluses y complementos con la subida del SMI, para evitar lo que ha calificado como «fraudes contables» y garantizar que el impacto del incremento sea real en las nóminas.
Impacto en mujeres, jóvenes y territorios
La ministra ha destacado el impacto de género de la medida, asegurando que ha contribuido a reducir un 22% la brecha salarial, en un contexto en el que 1,6 millones de mujeres perciben el salario mínimo.
También ha señalado los efectos positivos entre los jóvenes, así como en comunidades como Canarias, Extremadura o Andalucía, y en sectores como la agricultura, donde el SMI tiene un peso especialmente relevante.
Mensaje a la patronal: «Hay margen para subir salarios»
Díaz ha instado a la patronal a asumir su parte de responsabilidad y mejorar los salarios. «Hay margen para repartir mejor el salario con los trabajadores», ha afirmado, recordando que España es uno de los países de la OCDE con mayor crecimiento económico y con elevados márgenes empresariales.
«El Gobierno hace su trabajo, ahora toca que las empresas paguen más», ha insistido, apelando a la negociación colectiva.
El Gobierno subraya el alcance de la medida
Por su parte, la ministra de Seguridad Social y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha defendido que la subida del SMI es una «decisión política consciente» que afecta al 9% de los asalariados, más de 1,6 millones de trabajadores, principalmente jóvenes y mujeres.
Saiz ha confiado en que el incremento tenga un efecto multiplicador sobre los salarios y ha animado a las empresas a impulsar mejoras retributivas. Además, ha destacado que la medida contribuye a la sostenibilidad del sistema de pensiones, al mejorar las cotizaciones y reducir la brecha futura en las jubilaciones.