Fumar será un lujo: Europa prepara impuestos que arrasarán el bolsillo
Los fumadores podrían afrontar en apenas dos años un importante encarecimiento de los productos relacionados con el tabaco. La Comisión Europea estudia una propuesta que supondría un aumento de impuestos especiales con efectos directos en el precio final de productos como cigarrillos, tabaco de liar, bolsas de nicotina o líquidos para cigarrillos electrónicos. De aplicarse esta medida, el precio de una cajetilla en España podría incrementarse en torno a 1,40 euros, alcanzando o incluso superando los 7 euros por unidad a partir del 1 de enero de 2028.
La propuesta, recogida en una Directiva comunitaria, establece que todos los productos relacionados con el tabaco deberán estar gravados con un impuesto especial. Los países de la Unión Europea podrán aplicar este tributo de distintas formas: mediante un impuesto ad valorem (basado en el precio de venta), uno específico (por cantidad) o una combinación de ambos sistemas. Además, los gobiernos nacionales podrán fijar un importe mínimo obligatorio para asegurar una recaudación estable.
Entre los elementos más controvertidos del borrador, destaca el incremento del 140 % en los impuestos especiales sobre cigarrillos, así como un 260 % sobre el tabaco de liar. A esto se suman también fuertes subidas para los productos sin combustión, como los cigarrillos electrónicos o las bolsas de nicotina, considerados por el propio sector como alternativas de menor riesgo.
Este anuncio ha desatado fuertes críticas desde la industria del tabaco y la nicotina. Más de 80 representantes del sector en Europa han remitido una carta conjunta a Ursula von der Leyen —presidenta de la Comisión—, al comisario de Fiscalidad, Wopke Hoekstra, y a los 27 ministros de Finanzas de los Estados miembros. En la misiva expresan su «profunda preocupación» por las consecuencias económicas, sociales y de salud pública que puede acarrear esta medida.
El sector denuncia que una fiscalidad excesiva podría frenar el crecimiento, la inversión y la innovación, sin aportar mejoras claras en términos de salud pública. Además, insisten en que productos sin humo como los dispositivos electrónicos de administración de nicotina ofrecen alternativas menos perjudiciales al cigarro tradicional, y que gravarlos con la misma dureza desincentiva su uso.
También advierten del riesgo de alimentar el comercio ilícito y la economía sumergida. Según sus cálculos, las mafias ya provocan pérdidas anuales de 17.000 millones de euros en ingresos fiscales por contrabando y falsificación de tabaco en Europa. A juicio del sector, un nuevo aumento impositivo podría agravar esta tendencia.
Actualmente, el sector del tabaco representa 224.000 millones de euros en el PIB europeo y da trabajo a más de dos millones de personas en la UE, directa o indirectamente. Además, aporta 112.900 millones de euros en ingresos fiscales a las arcas públicas.
Por otro lado, el Gobierno español ya ha anticipado subidas en 2026 sobre las principales marcas de cigarrillos, como Marlboro, Fortuna o Camel, en línea con la estrategia europea. Esta decisión ha generado malestar en sectores afectados y preocupación por su impacto en familias con menos recursos, en las que el consumo de tabaco sigue siendo elevado.
De aprobarse definitivamente esta directiva, 2028 marcará un antes y un después en la fiscalidad del tabaco en Europa. Mientras tanto, los sectores implicados seguirán presionando para frenar una reforma que consideran desproporcionada y contraproducente.