España proyecta aumentos fiscales para 2025 afectando a millones de contribuyentes
El Gobierno español ha lanzado una ofensiva tributaria que afectará a más de 13 millones de contribuyentes en el año 2025, con medidas fiscales que impactarán una amplia gama de sectores. Aprovechando la atención en la emergencia de la Dana, el Ejecutivo ha introducido un aumento fiscal sin precedentes que afectará principalmente a la clase media. El presidente Pedro Sánchez y su administración han impulsado en diversas ocasiones impuestos dirigidos a los ahorros de los ciudadanos. Según datos de la Agencia Tributaria, actualmente más de 8,2 millones de personas tributan por sus ahorros, de las cuales más de 100.000 enfrentan un tramo impositivo a partir de los 150.000 euros.
Otra medida relevante es la permanencia del Impuesto a la Banca, que el Ejecutivo ha decidido mantener esta semana. Esta carga fiscal podría provocar efectos indirectos sobre los ahorradores, dado que las entidades financieras podrían optar por aumentar las comisiones o reducir los rendimientos en los depósitos de sus clientes, con el fin de contrarrestar el impacto de este impuesto.
En el ámbito del alquiler vacacional, todos los propietarios que ofrezcan sus viviendas bajo esta modalidad deberán pagar un IVA incrementado al 10%, equiparándose a los estándares impositivos de los grandes hoteles. Esta serie de aumentos, que abarca varias modificaciones en el Impuesto sobre Sociedades, sugiere que 2025 podría ser un año complicado para los contribuyentes.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha vuelto a incumplir su compromiso de evitar subidas impositivas para la clase media. "No subiremos los impuestos a la clase media", había prometido. No obstante, entre las propuestas que el PSOE introdujo el pasado miércoles mediante enmiendas al Proyecto de Ley de tipo mínimo del 15% en Sociedades, se encuentran múltiples incrementos fiscales que afectan a distintos sectores, desde conductores y fumadores hasta propietarios de vivienda. El partido ha argumentado que esta medida busca corregir desigualdades, aunque queda pendiente la aceptación de estos cambios por parte de los socios parlamentarios de Sánchez.
Subida en el impuesto al diésel
El incremento impositivo en el diésel es una de las propuestas más controvertidas. Sin ajustes técnicos, el Gobierno ha proyectado una subida de 9,37 céntimos por litro, lo que situará el tipo general en 0,40069 euros por litro, equiparándolo al de la gasolina. De esta forma, los 13,09 millones de propietarios de vehículos diésel se verán afectados por un impuesto diseñado con el objetivo de proteger el medioambiente, según justificó el Ejecutivo. Solo los vehículos diésel de uso profesional quedan exentos de esta subida.
Aumento en el tabaco y vapeadores
En el ámbito del tabaco, los fumadores españoles afrontarán un encarecimiento de los productos de nicotina, incluyendo los cigarrillos tradicionales, bolsas de nicotina y vapeadores, también como parte de las reformas previstas para 2025.
Impacto sobre los ahorradores
Además, el aumento fiscal afectará a las personas de rentas altas, estableciendo un tipo impositivo de IRPF del 29% para ingresos superiores a los 300.000 euros, desde el actual 28%. También se estudian otras posibles modificaciones como la eliminación de la reducción por tributación conjunta y el ajuste al alza del IRPF autonómico en regiones donde se encuentra en niveles bajos. El Gobierno también ha propuesto incrementar el IVA en ciertos productos, incluyendo el marisco y el chocolate, así como en impuestos a la herencia y otros gravámenes.