Los costes laborales se disparan y la rentabilidad tiende a la baja
Las pequeñas y medianas empresas en España atraviesan una crisis estructural sin precedentes. El incremento del 25,1% en los costes laborales desde 2021, unido a una rentabilidad ajustada por inflación un 15,4% menor en las pequeñas empresas respecto a la prepandemia, dibuja un panorama de incertidumbre. El horizonte de 2025 no se vislumbra alentador, según advierte Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme. A día de hoy, han desaparecido 11.300 microempresas en comparación con los datos previos a la crisis sanitaria.
El lastre de los costes laborales
El estudio trimestral del servicio de estudios de Cepyme, citado por THE OBJECTIVE, revela que los costes laborales han subido un 25,1% en las microempresas y un 19% en las empresas medianas desde 2021. Este incremento impacta directamente en la capacidad de generar empleo y en la competitividad de las pequeñas firmas, reduciendo su margen para invertir y expandirse.
Según el economista Diego Barceló, la productividad de las pymes españolas sigue sin recuperarse, situándose un 3,6% por debajo del pico alcanzado en el tercer trimestre de 2022. Ante esta situación, Cepyme exige al Gobierno de Pedro Sánchez una revisión de las medidas que han disparado los costes laborales, como el aumento del SMI o la reducción de la jornada sin ajuste salarial.
Subida de costes operativos y de insumos
El alza de los costes laborales ha coincidido con un incremento de dos dígitos en los costes operativos y de insumos, en un contexto de tipos de interés elevados y financiación restrictiva. En los últimos 12 meses, los costes operativos crecieron un 1,2% en microempresas, 1,1% en pequeñas y 1,3% en medianas.
Los insumos, por su parte, son hoy un 34,9% más caros que en 2019. En particular, la energía, pese a caer un 1,1% en 2024, sigue siendo un 77,8% más cara que en 2019. La subida de precios de bienes de equipo y consumo sigue afectando a la rentabilidad de las empresas.
Ventas y empleo: un crecimiento desigual
A pesar del complicado contexto, las ventas de las pymes crecieron un 5,4% en el cuarto trimestre de 2024, su mayor avance en siete trimestres. En términos ajustados por inflación, el repunte fue del 4,6%, la mejor cifra desde diciembre de 2022. Sin embargo, las pequeñas empresas apenas han logrado un aumento del 2,5% en ventas respecto a 2019, mientras que las medianas han crecido un 13,9%.
En el empleo, las microempresas apenas crearon el 4% de los nuevos puestos de trabajo en 2024, con un crecimiento del 0,8% interanual. En contraste, las medianas y pequeñas empresas aumentaron su plantilla en un 3,2%, mientras que las grandes firmas lideraron la contratación con un 6,5%. De los 640.600 empleos asalariados creados en 2024, el 66,4% provino de grandes corporaciones.
Desaparición de microempresas y desigualdad empresarial
El tejido empresarial español ha cambiado significativamente en los últimos cinco años. Las microempresas han caído un 1% en este periodo, con 11.300 desaparecidas, mientras que las pequeñas han crecido un 9,8%, las medianas un 8,7% y las grandes un 19,5%. En términos absolutos, España ha perdido más de 11.000 microempresas, pero ha ganado 15.300 pequeñas, 2.200 medianas y 954 grandes corporaciones.
La crisis de las pymes españolas se intensifica, afectando a la competitividad, el empleo y la inversión. Sin una respuesta política adecuada, el desequilibrio entre grandes y pequeñas empresas seguirá creciendo en 2025.