Cantabria tendrá nuevos planes de empleo para adultos y jóvenes
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, ha anunciado que este mismo año 2025 estará en disposición de presentar y poner en marcha dos nuevos planes estratégicos de fomento del empleo dirigidos a colectivos diferenciados por criterios de edad y situación profesional. Así lo ha comunicado el titular del área, el consejero Eduardo Arasti, en el marco de la Comisión Sectorial de Empleo y Formación del Diálogo Social, un órgano que congrega a representantes de los principales agentes sociales de la región, incluidos sindicatos y organizaciones empresariales.
El primero de estos planes tendrá como eje central a las personas mayores de 45 años, un grupo que, según diversos indicadores socioeconómicos, presenta una mayor vulnerabilidad en términos de acceso y permanencia en el mercado laboral. La previsión del Ejecutivo cántabro es que este plan esté ultimado y operativo «antes del verano».
En paralelo, se impulsará la segunda edición del plan destinado a jóvenes, un colectivo igualmente prioritario para las políticas públicas de inserción laboral. Este segundo documento se presentará «después» del periodo estival, tal y como ha especificado el consejero Arasti durante sus declaraciones públicas tras la celebración de la mencionada comisión sectorial.
Ambos planes contemplan la incorporación de mecanismos específicos que buscan facilitar tanto la incorporación como la estabilidad en el empleo de los respectivos colectivos beneficiarios. En el caso de los jóvenes, destacan medidas como la promoción del contrato relevo, que facilita la transición entre generaciones dentro de las plantillas empresariales, y el impulso de prácticas de Formación Profesional Dual específicamente adaptadas a las necesidades del trabajo autónomo, con el objetivo de favorecer el acceso temprano al empleo de los estudiantes de FP a través de experiencias prácticas y supervisadas en contextos reales de producción o prestación de servicios.
Además de estas dos iniciativas principales, el Ejecutivo regional está trabajando de forma paralela en el diseño y puesta en marcha de una nueva orden de formación con compromiso de contratación, una fórmula que busca vincular de forma directa los procesos formativos con la incorporación efectiva al empleo, evitando así la desconexión habitual entre la oferta educativa y las demandas reales del tejido productivo.
Esta orden estará orientada especialmente a trabajadores del sector industrial que actualmente se encuentran en situación de desempleo y que, por distintas razones, tienen dificultades para reinsertarse en el mercado de trabajo. En total, según los datos facilitados por la Consejería, son 2.026 las personas desempleadas en el ámbito industrial cántabro que podrían beneficiarse de este programa de formación con garantías de inserción.
La medida será elaborada con las aportaciones directas de los principales actores del Diálogo Social, entre ellos los sindicatos mayoritarios y la patronal CEOE-CEPYME Cantabria, en un proceso colaborativo que busca maximizar la eficacia y la adecuación del diseño a las necesidades reales del mercado laboral regional. Eduardo Arasti ha insistido en que esta estrategia parte de un diagnóstico claro: en el sector industrial existen actualmente numerosos puestos de trabajo que permanecen vacantes por la ausencia de perfiles técnicos cualificados, un problema que se ha agravado en los últimos años debido a la escasez de relevo generacional y a la falta de formación adaptada a los nuevos requerimientos del sector.
Por ello, ha explicado que el objetivo principal de esta política es garantizar que, tras completar el itinerario formativo que se está diseñando, las personas participantes puedan acceder de forma inmediata a un empleo en empresas de la región. Según sus propias palabras, se busca que el tejido productivo cántabro «pueda absorber al mayor número posible de desempleados del sector industrial de Cantabria».
Un plan integral
El titular de la Consejería ha defendido el enfoque integral del plan de empleo en el que trabaja su departamento, asegurando que se trata de un plan «realista y viable» desde el punto de vista técnico, económico y operativo. Ha subrayado, además, que dicho plan se está elaborando en «permanente colaboración» con todos los agentes sociales y económicos de la comunidad autónoma, en una dinámica de concertación que busca alcanzar consensos sólidos para garantizar la estabilidad, viabilidad y perdurabilidad de las medidas propuestas.
El consejero ha indicado también que este conjunto de actuaciones dará respuesta a la creciente demanda de profesionales cualificados en sectores estratégicos de la economía regional, como la industria, y que será compatible con otras líneas de intervención específicas. Una de ellas es la atención a los trabajadores que eventualmente puedan verse afectados por procesos de reestructuración empresarial. En este sentido, Arasti ha recordado que el plan contemplará también actuaciones destinadas a apoyar a los empleados de la planta de Bridgestone en Puente San Miguel, ante el Expediente de Regulación de Empleo.