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El BBVA lanza un órdago: amenaza con retirar la OPA si Sabadell no cede

El banco que preside Carlos Torres amenaza con abortar la operación si los accionistas del Sabadell no aceptan el canje actual

El presidente del BBVA, Carlos Torres. / Jesús Hellín
El presidente del BBVA, Carlos Torres. / Jesús Hellín

BBVA ha encendido todas las alarmas al insinuar que podría retirar su oferta pública de adquisición (OPA) sobre Banco Sabadell, en un movimiento que busca presionar a los accionistas catalanes sin elevar la contraprestación actual. El objetivo de esta maniobra es claro: estrechar la “prima negativa” respecto a la cotización de Sabadell y evitar una mejora económica de la oferta.

No hay garantías de nada. Hablaremos en septiembre”, dijo el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, dejando abierta la puerta a una retirada táctica si los inversores no ceden.

Las cifras de la discordia

La OPA lanzada en mayo de 2024 valora a Sabadell en 13.000 millones de euros, con un canje de 5,3456 acciones de Sabadell por una de BBVA, además de 0,7 euros en efectivo. Sin embargo, con una capitalización bursátil actual superior a los 17.000 millones, los accionistas del banco catalán rechazan vender con una minusvalía implícita cercana al 15 %.

El BBVA ha reiterado que su oferta es “atractiva”, pero fuentes internas reconocen que, al precio actual, difícilmente lograrán convencer a los inversores institucionales y minoristas del Sabadell, salvo que jueguen una nueva carta.

El calendario tenso de agosto

El 6 de agosto será clave: Sabadell celebrará dos juntas extraordinarias para aprobar un mega dividendo de 2.500 millones de euros y la venta del banco británico TSB, operaciones que podrían redefinir el valor estratégico del grupo. Ese mismo día, la ley permitiría al BBVA retirar formalmente la OPA, lo que se está utilizando como instrumento de presión psicológica y financiera.

Un mensaje directo a los accionistas catalanes

BBVA se muestra convencido de poder cumplir las sinergias prometidas –850 millones de euros brutos– incluso si se retrasan. Además, lanza otro anzuelo financiero para atraer a los accionistas de Sabadell: promete repartir 36.000 millones en dividendos hasta 2028, con un ROTE medio del 22 % y beneficios anuales de 12.000 millones, frente a los 1.680 millones que prevé Sabadell por su cuenta.

“Estamos preparados para crecer. Pero no vamos a regalar la operación”, subrayan desde La Vela, sede central del BBVA en Madrid.

Reacción inmediata en los mercados

La estrategia ha surtido un efecto bursátil inmediato. BBVA subió casi un 8 % tras la ambigua declaración de Genç y la presentación de objetivos financieros; Sabadell lo hizo un 4,3 %, lo que redujo parte de la prima negativa de la oferta, aunque no logró disipar el escepticismo del mercado.

La OPA de BBVA sobre Sabadell no es una fusión amistosa ni un acuerdo cerrado, sino una batalla estratégica de percepción, influencia y presión. El banco presidido por Carlos Torres utiliza el arma de la ambigüedad para tensar la cuerda sin romperla. Agosto no será un mes de vacaciones en los consejos de administración.

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