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Los bancos se alejan de la deuda española: primer aviso serio al Gobierno de Sánchez

El freno de las entidades financieras llega en un contexto de récords históricos de deuda pública y ausencia de Presupuestos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Eduardo Parra / EP
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Eduardo Parra / EP

Toque de atención al Gobierno de Pedro Sánchez. Por primera vez en dos años, los principales bancos españoles han comenzado a reducir su inversión en deuda pública nacional, una señal de alerta que puede marcar un cambio de tendencia en la confianza del sistema financiero en las cuentas del Estado.

Después de alcanzar cifras históricas de tenencia de letras, bonos y obligaciones del Tesoro, las entidades financieras encadenan ya dos meses consecutivos disminuyendo su exposición, hasta situarla en 204.212 millones de euros, un descenso de 2.281 millones desde abril.

Una deuda que no deja de crecer

Mientras tanto, la deuda pública española continúa al alza. Según el Banco de España, ya alcanza los 1,69 billones de euros, lo que equivale al 103,4% del PIB. El problema no es solo cuantitativo. Las agencias de calificación internacionales, como Moody’s, Fitch y S&P, han advertido repetidamente de la falta de medidas de ajuste fiscal reales y de una parálisis institucional preocupante.

Aunque España mantiene su calificación dentro del grado de inversión, la advertencia es clara: la pasividad del Ejecutivo frente a los desequilibrios estructurales puede tener consecuencias en los mercados. De hecho, Fitch ha subrayado que “los esfuerzos proactivos han sido limitados”, una crítica que comparte todo el sector.

Sin Presupuestos y con el déficit descontrolado

Otro dato que agrava la situación: España lleva tres años sin aprobar unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. Desde 2023, el país funciona con unas cuentas pensadas en clave postpandemia, con tono expansivo y sin mecanismos para contener el déficit actual.

La situación contrasta con el crecimiento económico que, aunque superior a la media europea, no se está aprovechando para equilibrar las cuentas. Como señalan desde CaixaBank en un informe remitido a la CNMV, si no se aplican ajustes “la deuda podría entrar en una trayectoria insostenible”, con efectos directos en la prima de riesgo y en los costes de financiación.

¿Por qué los bancos frenan?

A pesar de que los tipos de interés siguen estables en el 2%, los bancos han comenzado a protegerse de posibles caídas en la rentabilidad de los bonos españoles. El movimiento se interpreta como una estrategia preventiva ante la inestabilidad política, la falta de consolidación fiscal y las señales negativas que emiten las agencias de rating.

A mediados de año, la exposición bancaria a deuda pública española había alcanzado niveles récord —la segunda cifra más alta desde que existen registros—, pero el descenso registrado en los últimos dos meses apunta a un posible cambio estructural en la estrategia de inversión de las entidades financieras.

España resiste, pero Francia marca el espejo

Aunque la prima de riesgo española se mantiene actualmente en torno a los 50 puntos básicos, lejos de los más de 80 que soporta Francia, el caso galo actúa como advertencia. Allí, el déficit y la deuda han disparado la presión de los mercados, complicando la acción política y encareciendo la financiación.

En este contexto, cualquier deterioro adicional en la percepción de la solvencia española podría traducirse en un aumento del coste de la deuda, algo especialmente preocupante cuando el Estado ya paga más de 40.000 millones anuales solo en intereses.

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