economía

Del apagón al sobrecoste: el precio de la luz se triplica tras el repunte del gas

El impacto ya se nota en España, donde el precio de la electricidad se ha triplicado en comparación con mayo
España recurre masivamente al gas para evitar nuevos apagones. / David Zorrakino
España recurre masivamente al gas para evitar nuevos apagones. / David Zorrakino

El precio del gas ha experimentado una subida del 20 % en lo que va de junio, impulsada por el conflicto entre Israel e Irán y la creciente tensión internacional tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de respaldar militarmente a Israel. Esta situación ha provocado un notable incremento del precio del gas en el mercado europeo, concretamente en el índice TTF holandés, que es la referencia continental. En mayo, el precio cerró en 34,22 euros por megavatio hora, mientras que a mediados de junio se sitúa ya en 41 euros, a pesar de una ligera moderación tras el anuncio de una posible tregua temporal por parte de Trump.

En paralelo, España ha incrementado de forma significativa el uso del gas para generar electricidad. La producción eléctrica con centrales de ciclo combinado se ha disparado un 108 % respecto a junio del año pasado, lo que convierte al gas en la segunda fuente de generación solo por detrás de la energía solar fotovoltaica y por delante incluso de la nuclear. Esta situación se debe a las nuevas medidas impuestas por Red Eléctrica para prevenir un nuevo apagón como el que tuvo lugar el pasado 28 de abril. El propio Gobierno ha reconocido que la empresa pública tuvo parte de responsabilidad en aquel incidente, por lo que se han reforzado los mecanismos de seguridad, aumentando el número de centrales de gas en funcionamiento.

Como consecuencia directa de este aumento en el uso del gas y de su encarecimiento internacional, el precio de la electricidad ha empezado a subir de forma considerable. En los primeros 18 días de junio, el precio medio en el mercado mayorista ha alcanzado los 60 euros por megavatio hora, frente a los apenas 17 euros registrados en mayo. Este incremento del 253 % afectará de manera directa a las facturas de luz que pagan cada mes los ciudadanos, encareciendo aún más el coste de la vida.

Esta escalada también tendrá efectos en la inflación. Aunque el Índice de Precios al Consumo (IPC) se había moderado hasta el 2 % en mayo, los expertos ya alertan de que en julio podría producirse un nuevo repunte. La combinación del alza en la electricidad, el gas y el petróleo —este último también al alza por el conflicto en Oriente Medio— generará una nueva presión inflacionaria. Además, se espera que la reciente subida de los precios energéticos coincida con el efecto contable de la rebaja del IVA eléctrico aplicada el año pasado, lo que podría acentuar aún más el aumento del IPC.

En este contexto, los hogares españoles afrontan un verano más caro, con subidas generalizadas tanto en la luz como en los carburantes. El temor a que el conflicto en Irán se intensifique y derive en el cierre del estrecho de Ormuz —una vía marítima clave para el comercio mundial de gas y petróleo— ha agravado la preocupación por la seguridad energética en Europa. Y aunque de momento las medidas tomadas han evitado nuevos apagones, el coste para los consumidores ya es evidente.

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